EmpleojobGuía completa sobre el despido en España tipos, indemnización y derechos

Guía completa sobre el despido en España tipos, indemnización y derechos

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Que te despidan suele pillarte en frío y con mil dudas a la vez. Quieres saber si lo que han hecho es legal y justo, qué tipo de despido te han aplicado, qué te tienen que pagar y si vas a poder cobrar el paro. Son las principales preguntas que le vienen a la cabeza a cualquier trabajador, sobre todo si es la primera vez que le ocurre.

En esta guía repasamos de forma ordenada los tipos de despido que existen en España, la indemnización y el finiquito que te corresponden, qué hacer si estás de baja o en situaciones especiales, cómo impugnar la decisión de la empresa y cómo afecta todo esto a tus prestaciones por desempleo.

Desde aquí podrás acceder a explicaciones más detalladas según tu caso concreto.

El despido es la decisión de la empresa de poner fin a la relación laboral. Puede hacerse por distintos motivos y con distintas consecuencias económicas y legales para el trabajador.

La clave está en dos puntos esenciales. Que la empresa tenga una causa real y pueda acreditarla. Y que respete los plazos y la forma, sobre todo la
carta de despido, que debe indicar de manera clara y precisa cuáles son los motivos.

Según estos elementos, el despido podrá calificarse como procedente, improcedente o nulo, con más o menos indemnización o incluso con readmisión. Pero es importante aclarar que estas son calificaciones, no tipos de despido. Por eso, antes de llegar a esa parte, veamos cuáles son realmeiniqnte los tipos de despido que existen en España.

Tipos de despido en España

Despido disciplinario

El despido disciplinario es el que la empresa aplica cuando considera que has incumplido tus obligaciones de manera grave y culpable. Está recogido en el artículo 54 del Estatuto de los Trabajadores, que enumera los incumplimientos que pueden justificarlo. Entre los más habituales están las faltas de asistencia injustificadas, la desobediencia, la pérdida de confianza, el bajo rendimiento voluntario o el uso inadecuado de medios de la empresa.

Las consecuencias del despido disciplinario son principalmente que no hay indemnización, aunque sí finiquito. El problema es que en muchos casos las causas que se alegan están exageradas o directamente no se sostienen, lo que da lugar a lo que se conoce como
despido disciplinario falso.

Te interesa revisar:

Despido objetivo

El despido objetivo, recogido en el artículo 52 del Estatuto de los Trabajadores, se utiliza cuando la empresa alega causas económicas, organizativas, técnicas o de producción, o cuestiones como la falta de adaptación al puesto o la
ineptitud sobrevenida.

En este tipo de despido, si se declara procedente, la indemnización es menor que en otros supuestos, pero sigue existiendo. Es fundamental comprobar si la causa alegada es real y si la empresa ha cumplido con los requisitos formales y los plazos.

Despido colectivo

El despido colectivo se da cuando la empresa extingue contratos de forma simultánea afectando a un número relevante de trabajadores. Es lo que se conoce como un ERE de extinción. Este tipo de despido está regulado en el artículo 51 del Estatuto de los Trabajadores y exige un procedimiento específico que incluye periodo de consultas, documentación económica y la intervención de la autoridad laboral.

A diferencia del despido individual, aquí la empresa no puede actuar de manera unilateral sin cumplir con todos los requisitos legales. La falta de documentación, la ausencia de negociación real o la utilización del despido colectivo sin causas justificadas puede llevar a que se declare nulo.

Pronto incorporaremos una guía completa sobre:

  • Cuándo se considera despido colectivo según el número de afectados
  • Cómo debe desarrollarse el periodo de consultas
  • Qué indemnización corresponde en un ERE de extinción
  • Qué opciones tiene el trabajador para impugnar un despido colectivo

Calificaciones de los despidos

Es habitual cuando hablas con otros trabajadores o incluso buscando por internet encontrarse con un «me han hecho un despido improcedente» o que la propia empresa te diga, «este despido es procedente». Es importante aclarar que la procedencia, improcedencia y la nulidad no son tcontratoipos de despido, sino la calificación que hace un juez cuando considera que la causa alegada está acreditada o no está acreditada o si el despido vulnera un derecho fundamental.

Despido improcedente

Un despido será improcedente cuando la empresa no pueda demostrar la causa alegada o no haya respetado la forma y los plazos. En muchas ocasiones, sobre todo en contratos cerilla a los que en caso de improcedencia la indemnización no sería tan elevada, la propia empresa reconoce la improcedencia en la carta de despido.

En ese caso, el trabajador tiene derecho a una indemnización más alta o a la readmisión, según lo que elija la empresa.

Despido procedente

El despido procedente es cuando la causa alegada está acreditada y se han cumplido todos los requisitos legales. Puede declararse procedente tanto un despido disciplinario como uno objetivo.

Cuando el despido se declara procedente, las consecuencias económicas son distintas según el caso. En el disciplinario no hay indemnización, mientras que en el objetivo sí la hay, pero es menor que en otros supuestos como en el improcedente. En ambos casos siempre corresponde finiquito.

Puedes ampliar información en:

Despido nulo

El despido nulo se da cuando la empresa vulnera derechos fundamentales o despide en situaciones especialmente protegidas, por ejemplo en ciertos casos de embarazo, maternidad, paternidad, reducción de jornada o por reclamar derechos laborales al estar protegidos por la garantía de indemnidad.

Las consecuencias son distintas. La empresa debe readmitir al trabajador, pagar los salarios de tramitación y en algunos casos puede haber indemnización añadida por daños y perjuicios.

Puedes ampliar información en:

Otros tipos y situaciones de despido

Además de los casos más conocidos, hay otros supuestos que te pueden afectar directamente.

Indemnización y finiquito cuando te despiden

Cuando te despiden, se mezclan dos conceptos que se confunden mucho. La indemnización por despido y el finiquito.

Diferencia entre finiquito e indemnización

El finiquito recoge las cantidades pendientes de pago por el trabajo ya realizado. Salario de los días trabajados, parte proporcional de pagas extra, vacaciones no disfrutadas y otros conceptos pactados.

La indemnización por despido es el dinero que te corresponde por la decisión de la empresa de terminar el contrato según el tipo de despido y tu antigüedad.

Lo tienes explicado con más detalle en:

Cómo calcular la indemnización por despido

El cálculo de la indemnización depende de tu salario diario, tus años de antigüedad, el tipo de contrato y el tipo de despido que te han aplicado.

Puedes verlo paso a paso en esta guía con ejemplos:

Cómo y cuándo deben pagarte el finiquito

La empresa debe pagarte el finiquito al finalizar la relación laboral. Si no lo hace o hay cantidades que no cuadran, puedes reclamar.

Te interesa revisar:

Despido en situaciones especiales

Despido estando de baja médica

La empresa puede extinguir el contrato mientras estás de baja, pero no puede hacerlo precisamente por estar de baja ni por causas discriminatorias. En estos casos, el despido puede ser nulo o improcedente.

Para verlo con calma:

Despido durante el periodo de prueba

En el periodo de prueba la empresa puede extinguir la relación con más facilidad, pero aun así hay límites cuando entra en juego la no discriminación, la maternidad u otros derechos protegidos.

Despido durante las vacaciones y vacaciones no disfrutadas

Si te despiden mientras estás de vacaciones o te comunican el despido en esos días, hay que tener en cuenta la fecha de efectos, los plazos para impugnar y cómo afecta a tu finiquito.

Otros casos prácticos habituales

Cómo impugnar un despido pasos básicos

Si no estás de acuerdo con el despido, el tiempo juega en tu contra. Hay plazos muy claros para reaccionar y si los dejas pasar, pierdes opciones.

Los pasos básicos son:

  1. Revisar la carta de despido y la fecha de efectos
  2. Presentar papeleta de conciliación ante el servicio de mediación laboral.
  3. Acudir al acto de conciliación
  4. Si no hay acuerdo, presentar demanda ante el juzgado de lo social dentro de plazo

Para entender mejor el proceso, puedes leer:

Otras dudas frecuentes sobre despidos

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