domingo 3 marzo 2024

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Despido improcedente: ¿Qué es? ¿Cómo puede reclamar el trabajador?

Esto es lo que debes saber sobre el despido improcedente, cuando se produce y cómo se reclama

Se llama despido improcedente cuando el fin del contrato laboral por parte de la empresa, no se ajusta a las condiciones legales establecidas por la ley laboral vigente. Es decir, que el despido de un empleado no está justificado.  Aunque también puede declararse la improcedencia del despido por errores a la hora de gestionarlo.

En estos casos, el trabajador afectado tendrá derecho a una indemnización superior que si su despido fuese declarado procedente. Se podría decir que el despido improcedente protege los derechos del empleado contra acciones injustas o arbitrarias por parte del empleador, al ofrecer una indemnización superior, aunque finalmente se pierde el trabajo.

Antes que nada, hay que aclarar que el despido improcedente no existe como tal, es decir, no es un tipo de despido que pueda aplicar la empresa (aunque algunas ya sabe que será improcedente). La empresa puede despedir a un trabajador con un despido disciplinario o un despido por causas objetivas.

De modo que para que un despido sea declarado improcedente, el trabajador debe reclamar ante la justicia, pues será un juez quien valorará los hechos y las causas que alegue la empresa para determinar si el despido está justificado o no y, por tanto, si es procedente o improcedente.

Causas del despido improcedente

La empresa debe comunicar por escrito que da por finalizado el contrato de trabajo, es decir, debe entrar la carta de despido al trabajador. Por lo que no vale un WhatsApp, ni una llamada por teléfono, la notificación debe ser por escrito. Dependiendo del tipo de despido, deberá o no cumplir con el preaviso.

En el caso de despidos objetivos, será necesario informar al trabajador de la extinción del contrato con 15 días de antelación, como indica el Estatuto de los Trabajadores en su artículo 53.

Mientras que en los despidos disciplinarios no hace falta el preaviso, se puede entregar el mismo día en que se va a dar por concluida la relación laboral.

Si la empresa no cumple estos requisitos, el despido podrá ser declarado como improcedente.

No hay justificación en el despido

La principal causa para que un despido sea declarado improcedente, es que la empresa no pueda justificar o demostrar los hechos por los que ha realizado el despido del trabajador. Si el despido no puede justificarse es improcedente. Aunque la empresa tiene la libertad de sancionar a sus trabajadores, estas sanciones deben ser proporcionales a la falta cometida por el trabajador. Por ejemplo, ausentarse un día del trabajo sin justificación es sancionable, pero no con un despido, pues será una medida desproporcionada.

Del mismo modo que la empresa entrega la carta de despido, esta debe indicar claramente los hechos que se le imputan al empleado y que han llevado a la empresa a tomar la decisión de despedirle. Si la carta de despido no es clara u omite información, será declarado, con toda probabilidad, el despido como improcedente. Un claro ejemplo de cometer errores en la carta de despido es el despido improcedente de una cajera de supermercado que robó 200.000 euros. Lo curioso de ese caso, es que quedó demostrado que sí robaba, pues fue imputada por este delito por la vía judicial, pero la empresa le entregó una carta que no detallaba los hechos.

trabajador despedido

Reclamar el despido como improcedente

El trabajador, tras recibir la carta de despido y si no está de acuerdo con la decisión empresarial, está en su derecho de reclamar el despido como improcedente (también puede reclamar su nulidad si considera que se ha vulnerado un derecho fundamental).

Para ello, será necesario presentar la papeleta de conciliación para acudir al acto de mediación laboral, el plazo para este trámite es de 20 días hábiles, aunque cuanto antes lo presentes mejor, pues dentro de este plazo cuenta para luego presentar la demanda en el juzgado de lo social en el caso de que no se llegue a un acuerdo «amistoso».

Aunque no es necesario que contrates a un abogado para presentar la papeleta, la realidad es que es muy aconsejable (por no decir obligatorio) que acudas a un abogado laboralista.

Si finalmente terminas en juicio y el juez determina que tu despido es improcedente, como indica el artículo 56 del Estatuto de los Trabajadores, dará a la empresa a elegir entre estas dos opciones:

Despido improcedente, finiquito e indemnización

En primer lugar, el finiquito y la indemnización son conceptos diferentes, aunque suelen confundirse con que es lo mismo.

Respecto a la indemnización por despido improcedente, se recibe la cantidad de 33 días por año trabajado en la empresa, hasta un máximo de 24 mensualidades. Una cantidad superior, por ejemplo que la indemnización por despido objetivo, que son 20 días por año hasta un máximo de 12 mensualidades.

Mucho mejor que un despido disciplinario, pues este despido no tiene derecho a indemnización, de modo que si cometes un incumplimiento grave y culpable en la empresa, te vas con una mano delante y otra detrás.

¿Tengo derecho a paro en un despido improcedente?

Sí, para cobrar prestaciones por desempleo del SEPE, hay que estar en situación legal de desempleo, es decir, la perdida del trabajo debe ser involuntaria al trabajador. Por lo que, un trabajador despedido tiene derecho a cobrar paro si reúne los requisitos de acceso (360 días cotizados) para solicitar la prestación contributiva o bien el subsidio por insuficiencia de cotización.

Nota importante, no tienes que esperar a que el juez declare el despido improcedente. Tras ser despedido tienes 15 días para solicitar el paro.

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