Los trucos utilizados para cobrar el paro en una baja voluntaria: ¿Qué te puede pasar si te pillan?

Ningún trabajador está atado a su trabajo y puede marcharse cuando quiera, para eso está la solicitud de la baja voluntaria. La pega de marcharte voluntariamente del trabajo es que te vas sin indemnización y además no tienes derecho a paro. Es importante recordar que el sistema está diseñado para proteger a quienes pierden su empleo de forma involuntaria, es decir, por causas ajenas a su voluntad.

En estos casos la ‘picaresca‘ española saca a relucir su ingenio y muchos hablan de trucos para acceder al paro tras una baja voluntaria, la más conocida es la de arreglar los papeles del paro con la empresa, es decir, pactar un despido disciplinario, a fin de cuentas a la empresa no le supone ningún coste adicional, ya que un despido disciplinario no tiene derecho a indemnización, pero sí permite al trabajador acceder a las prestaciones por desempleo.

Trabajar en otra empresa unos días y ser despedido por no superar el periodo de prueba

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Si tras una baja voluntaria se accede a otro trabajo y por ejemplo se es despedido se podría acceder a la prestación por desempleo. El SEPE contempla algunas excepciones a esta norma general, centradas en la firma de contratos posteriores y la no superación del periodo de prueba. Aquí es donde entra en juego un «truco legal» que, si se cumple correctamente, puede abrir la puerta a cobrar la prestación.

Por ejemplo:

  • Si tras la baja voluntaria firmas un nuevo contrato y no superas el periodo de prueba, pero no han pasado tres meses desde el empleo anterior, no tendrás derecho al paro.
  • Sin embargo, si el cese en ese segundo contrato se produce por una causa distinta a «no superar el periodo de prueba», sí podrías acceder a la prestación, aunque no hayan pasado los tres meses. Por ejemplo, un despido disciplinario.

Pero ojo con esto último, pero si este contrato se realiza prácticamente de forma inmediata tras la baja voluntaria del empleo anterior y el despido se produce en un periodo corto de tiempo. El SEPE puede abrir una investigación y aunque en un principio te conceda la prestación, luego puede solicitarte la devolución por cobro indebido.

¿Y si en lugar de dimitir fuerzo mi despido?

Estás pensando, bueno para que tanto truco y pedir una baja voluntaria y complicarme la vida si puedo hacer que me echen, tan solo es necesario que falte al trabajo y listo. Y sí, puede ser una magnífica idea, porque claro, estás faltando y la empresa lo puede justificar, aquí no ha habido pacto ni nada, es más, aunque lo reclamaras, la empresa te lo podría ganar.

Seguramente eso es lo que pensó una trabajadora que finalmente tuvo que devolverle al SEPE más de 4.000 euros. Su despido era perfecto, faltó al trabajo, la empresa la advirtió antes, pero ella siguió faltando, finalmente recibió su carta de despido disciplinario. La investigación de la Inspección de Trabajo determinó que no hubo pacto para arreglar los papeles para cobrar el paro, pero sí detectó que había una baja voluntaria tácita, es decir, la trabajadora forzó su despido para tener acceso a prestaciones.

Lo mismo le sucedió a un camionero que hizo lo mismo, forzó su despido porque quería irse para montar su propio negocio y necesitaba el dinero del paro para iniciar su proyecto. ¿El resultado? Se quedó sin trabajo y sin prestación.

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