Si acabas de perder tu empleo, ya sea porque te han despedido o ha finalizado tu contrato temporal, habrás ido a solicitar el paro al SEPE. Además de la cuantía a recibir todos los meses, la prestación contributiva tiene otro beneficio y es que cotiza para la pensión de jubilación.
Durante este periodo de cobro del paro, se cotiza a la Seguridad Social. Esto lo puedes comprobar en tu informe de vida laboral, verás que aparecerá tu prestación como si de una empresa se tratase, y cada nuevo día que consulta tu vida laboral se sumarán días de cotización.

¿Cómo se cotiza cobrando el paro?
Cuando se está cobrando el paro que es una prestación contributiva, se cotiza a la Seguridad Social por las contingencias comunes (protección a la familia, jubilación, invalidez permanente, muerte y supervivencia, incapacidad temporal, maternidad, asistencia sanitaria y farmacéutica).
La base de cotización será el promedio de las bases de cotización del trabajador por estas contingencias en los últimos seis meses de ocupación. Es decir, el 100% de la base reguladora con la que el SEPE se basa para pagarte la prestación.
Por ejemplo si tu base reguladora es de 1.500 euros, pues estarás cotizando para la futura pensión de jubilación por 1.500 euros.
¿Cotizan los subsidios por desempleo?
Diferente es que en lugar del paro solicites el subsidio por insuficiencia de cotización, entonces la cosa cambia, ya que esta ayuda del SEPE no cotiza a la Seguridad Social. Lo mismo sucede si tras agotar el paro solicitas el subsidio por agotamiento de prestación contributiva.
La cosa cambia si solicitas y comienzas a cobrar el subsidio por desempleo para mayores de 52 años. A diferencia de los otros subsidios, este si cotiza a la Seguridad Social, ya que su objetivo no es otro que proteger la jubilación de los desempleados con una edad superior a los 52 años.
En estos casos, el SEPE ingresa la cotización a la Seguridad Social correspondiente a la jubilación. ¿Y cuánto cotiza el subsidio? Pues un beneficiario de este subsidio cotiza por el 125% de la base mínima de cotización vigente.

