Yolanda Díaz lanza una campaña de la Inspección de Trabajo para evitar que España copie la vigilancia laboral que ya se usa en China

El Ministerio de Trabajo ha puesto en marcha una campaña para vigilar cómo las grandes tecnológicas usan los algoritmos que gestionan a sus trabajadores. Yolanda Díaz quiere evitar que España se convierta en China, donde muchas empresas utilizan los algoritmos para controlar el tiempo de trabajo efectivo, llegando a descontar el tiempo que van al baño.

Trabajo quiere evitar que la inteligencia artificial se convierta en una nueva forma de vigilancia, más aún si en algún momento se aprueba la reducción de jornada y las empresas busquen que cada minuto sin excepción cuente.

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Por eso, la Inspección ha empezado a investigar a empresas como Amazon, Uber o Cabify. Se quiere comprobar si sus algoritmos imponen ritmos de trabajo imposibles o si llegan a castigar los descansos. “No se puede permitir que un robot decida cuánto vale el esfuerzo de una persona”, insistió la ministra en el Congreso.

El caso de Amazon encendió las alarmas

La nueva campaña de la Inspección llega después de que Amazon fuera multada por no informar a los sindicatos sobre el algoritmo que controla la productividad en su centro de El Prat de Llobregat. La sanción fue pequeña, pero importante. Por primera vez se castigó a una empresa por ocultar cómo funciona su sistema automatizado de control laboral.

A partir de ahí, Trabajo quiere asegurarse de que los algoritmos se usen con transparencia y no sirvan para presionar ni para invadir la intimidad de los empleados.

La tecnología, al servicio de las personas

El Ministerio de Trabajo insiste en que la tecnología debe estar al servicio de las personas, no al revés. Por eso reforzará el control sobre las empresas que utilicen sistemas automáticos para medir la productividad o asignar tareas. Si un trabajador siente que lo vigilan más de la cuenta, podrá denunciarlo a la Inspección.

Yolanda Díaz lo tiene bastante claro y no va a permitir ni pulseras, ni cámaras, ni nada de ese estilo para medir el esfuerzo y el tiempo de trabajo, como si en lugar de trabajadores fueran esclavos.

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