El Tribunal Supremo ha confirmado el despido disciplinario de un trabajador que falsificó un parte de baja médica para justificar su ausencia en el trabajo. Además, el alto tribunal ha ido más allá y ha terminado condenándolo penalmente, dejando claro que este tipo de conductas pueden tener consecuencias muy graves, incluso aunque el importe económico sea mínimo.
Los hechos ocurrieron cuando el trabajador, tras acudir a un centro de atención primaria, obtuvo una baja médica real de un solo día. Al no reincorporarse a su puesto al día siguiente, decidió enviar por correo electrónico un nuevo parte de baja que no había sido emitido por el médico, con el objetivo de justificar su ausencia y cobrar esos días como incapacidad temporal.
La empresa detectó irregularidades en el parte médico
Según recoge la sentencia, el trabajador remitió inicialmente un documento con errores y, días después, envió una versión corregida, asegurando que había existido una recaída médica. Gracias a ese documento, la empresa le abonó 31,96 euros correspondientes a los días de baja, sin conocer que el parte era falso.
Aunque la empresa no reclamó posteriormente esa cantidad, consideró que la conducta suponía una pérdida total de confianza, por lo que decidió despedirlo de forma disciplinaria.
El caso llegó hasta el Tribunal Supremo
En una primera fase, la Audiencia Provincial absolvió al trabajador al entender que el documento enviado por email era una simple copia digital y no un documento oficial. Sin embargo, el Ministerio Fiscal recurrió la decisión y el asunto acabó en el Tribunal Supremo.
En la sentencia del Tribunal Supremo STS 4219/2025, los magistrados dejan claro que un parte de baja médica sigue siendo un documento oficial aunque se envíe por correo electrónico, ya que forma parte del sistema de la Seguridad Social y produce efectos administrativos y laborales.
El formato no elimina la gravedad del fraude
El Supremo subraya que no importa si el documento se envía escaneado, fotografiado o en PDF. Lo relevante es que se haya creado un documento falso con apariencia de auténtico y con la finalidad de producir efectos reales, como justificar una ausencia laboral y cobrar una baja médica inexistente.
Para el tribunal, el trabajador creó un documento falso con la intención de hacerlo pasar por válido ante la empresa y la administración, lo que encaja plenamente en un delito de falsedad en documento oficial.
Condena penal y despido confirmado
Finalmente, el Tribunal Supremo ha condenado al trabajador a seis meses de prisión y seis meses de multa, además de confirmar que el despido disciplinario fue procedente. La sentencia deja claro que falsificar una baja médica, aunque sea por un solo día y por una cantidad reducida, no es una falta leve, sino una conducta grave con consecuencias laborales y penales.
Casos como este no son aislados. En los últimos años, se han conocido situaciones similares, como trabajadores que han sido despedidos y condenados por falsificar partes de baja para cobrar días que no correspondían, o incluso por suplantar la firma de un médico para justificar ausencias laborales.
Además, la jurisprudencia recuerda que mentir o falsificar documentación relacionada con el trabajo, ya sea una baja médica o incluso datos incluidos en el currículum, puede ser causa de despido disciplinario, como ocurre en casos de mentir en el currículum vitae, y derivar en responsabilidades legales.

