Los salarios pactados en convenio suben un 3,04%, pero el IPC llega al 4,3%: 6 de cada 10 trabajadores no están protegidos

Los convenios colectivos con efectos económicos en 2026 alcanzan a 8,8 millones de trabajadores. Los acuerdos firmados este año recogen subidas mayores, pero tampoco consiguen alcanzar el ritmo actual de los precios.

Los salarios pactados en convenio colectivo suben un 3,04% de media hasta agosto de 2026, pero el incremento vuelve a quedarse por debajo de los precios. El IPC ha escalado hasta el 4,3%, dejando una diferencia de 1,26 puntos porcentuales entre el aumento salarial acordado y la tasa interanual de inflación.

La diferencia afecta a una parte importante de los trabajadores en España, ya que los convenios registrados hasta agosto dan cobertura a cerca de 8,8 millones de personas. Según la Estadística de Convenios Colectivos de Trabajo del Ministerio de Trabajo, hay 2.889 acuerdos con efectos económicos en 2026 y una mayoría de los trabajadores incluidos en ellos no dispone de una cláusula que permita revisar su salario cuando los precios suben más de lo previsto.

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Solo 3,48 millones de trabajadores están cubiertos por convenios con cláusulas de revisión salarial, alrededor del 39,3% del total. Esto deja aproximadamente a seis de cada diez sin este mecanismo, aunque disponer de una cláusula tampoco significa que cualquier subida del IPC vaya a trasladarse de forma íntegra y automática a la nómina. Cada convenio establece cuándo se activa la revisión y cómo se aplica.

Los salarios pactados se quedan 1,26 puntos por debajo del IPC

La diferencia entre salarios y precios se ha ampliado durante el verano. En julio, la subida salarial media recogida en los convenios era del 3,02%, frente a una inflación del 3,6%. Un mes después, los salarios apenas avanzaron dos centésimas hasta el 3,04%, mientras que el IPC aumentó siete décimas y alcanzó el 4,3%.

Buena parte del repunte de la inflación procede de los combustibles y lubricantes para vehículos, cuyos precios aumentaron frente al descenso registrado un año antes. Los alimentos y las bebidas no alcohólicas también empujaron al alza el indicador, mientras que la inflación subyacente, que excluye algunos de los productos cuyos precios varían con mayor facilidad, bajó una décima hasta el 2,9%.

Comparar ambas cifras permite comprobar que los salarios pactados están creciendo más despacio que los precios, pero no significa que todos los trabajadores hayan perdido exactamente un 1,26% de poder adquisitivo. La subida salarial media está 1,26 puntos porcentuales por debajo de la tasa interanual del IPC y el efecto sobre cada nómina dependerá del incremento establecido en el convenio y de si existe una revisión posterior del salario.

Los convenios firmados este año están subiendo más los sueldos

Los acuerdos negociados durante 2026 presentan subidas salariales bastante mayores que los procedentes de ejercicios anteriores. De los 2.889 convenios contabilizados hasta agosto, 572 se han firmado entre enero y agosto de este año y recogen un incremento medio del 3,72%. La subida se acerca más al actual nivel de inflación, aunque todavía queda por debajo del 4,3%.

Los otros 2.317 convenios fueron negociados en años anteriores y continúan teniendo efectos económicos durante 2026. Para los trabajadores incluidos en estos acuerdos, el incremento salarial medio se queda en el 2,91%, por lo que la diferencia respecto al crecimiento actual de los precios es mayor.

Las negociaciones más recientes están incorporando, por tanto, incrementos salariales superiores a los pactados anteriormente, mientras millones de trabajadores continúan sujetos a acuerdos firmados cuando la evolución de los precios era diferente. Durante los periodos de actualización también puede aparecer en la nómina un concepto “a cuenta del convenio”, que funciona como un anticipo de una subida salarial pendiente de incorporarse al acuerdo.

Seis de cada diez trabajadores no tienen cláusula de revisión salarial

La posibilidad de recuperar parte de la diferencia con la inflación depende en muchos casos de las condiciones negociadas en cada convenio. Las cláusulas de revisión salarial permiten actualizar los sueldos cuando se cumplen determinados requisitos relacionados habitualmente con la evolución de los precios, aunque no todos los acuerdos utilizan la misma fórmula ni garantizan recuperar íntegramente cualquier diferencia con el IPC.

De los 2.889 convenios registrados hasta agosto, solo 863 incluyen una cláusula de revisión salarial, el 29,9% del total. Además, 604 de estos acuerdos establecen efectos retroactivos, de manera que la activación de la cláusula puede dar lugar al pago de cantidades correspondientes a meses anteriores.

El porcentaje aumenta cuando se observa el número de personas cubiertas, pero sigue dejando fuera a la mayoría. Los convenios con estas cláusulas alcanzan a 3,48 millones de trabajadores, el 39,3% del total, lo que significa que aproximadamente seis de cada diez no cuentan con esta garantía frente a una subida de los precios superior al incremento salarial inicialmente pactado.

Para comprobar si existe esta protección no basta con conocer el sector o la empresa en la que se trabaja. El primer paso es saber qué convenio colectivo se aplica en la empresa y revisar después las tablas salariales y las posibles cláusulas de revisión. El convenio también regula otras condiciones laborales importantes como la jornada, los complementos salariales, las vacaciones o determinados permisos.

En el campo los salarios suben menos y la protección es mucho menor

Las diferencias entre sectores dejan especialmente expuestos a los trabajadores de la agricultura. Los salarios pactados en servicios aumentan de media un 3,07% y en la construcción lo hacen un 3,06%, mientras que en la industria la subida se queda en el 2,95%. El campo registra el incremento más bajo de los cuatro grandes sectores, con apenas un 2,71%.

Los trabajadores agrarios tienen además una cobertura mucho menor frente a una subida de la inflación. Solo alrededor del 8% dispone de cláusulas de garantía salarial, frente a la situación de la industria y la construcción, donde alrededor de siete de cada diez trabajadores cuentan con este tipo de protección.

Dos trabajadores pueden encontrarse así ante efectos muy diferentes cuando los precios crecen por encima de los salarios. Quien tenga una revisión prevista en su convenio podrá recuperar parte de la diferencia si se cumplen las condiciones acordadas, mientras que quien no disponga de ella tendrá que esperar a una futura negociación salarial para recuperar el terreno perdido.

Una subida del convenio no siempre significa cobrar ese porcentaje más

El porcentaje de subida recogido en un convenio tampoco permite saber por sí solo cuánto aumentará finalmente la nómina de cada trabajador. La respuesta depende de cómo esté compuesto el salario, de las nuevas tablas salariales y de los complementos que ya se estén cobrando, ya que en determinados casos puede aplicarse la compensación y absorción, que permite neutralizar determinadas subidas cuando el salario que ya se percibe supera el establecido en convenio.

Por este motivo, una subida general del 3%, por ejemplo, no implica necesariamente que todos los trabajadores afectados vayan a recibir exactamente un 3% más en su nómina. Hay que comprobar las nuevas tablas salariales, los conceptos que forman la retribución y las condiciones establecidas en el convenio para conocer el incremento que corresponde en cada caso.

La jornada pactada se mantiene por encima de las 38 horas semanales

Los convenios registrados hasta agosto también permiten conocer cuánto tiempo de trabajo se está pactando en la negociación colectiva. La jornada media alcanza las 1.740 horas anuales por trabajador, equivalentes a unas 38,11 horas semanales, aunque existen diferencias dependiendo del tipo de acuerdo.

Los convenios de empresa presentan la jornada más baja, con una media de 37,25 horas semanales. En los grupos de empresas alcanza las 38,3 horas, mientras que en los acuerdos sectoriales se sitúa en 38,16 horas a la semana. Las cifras se mantienen por encima de las 37,5 horas que incluía la propuesta para reducir la jornada máxima legal que finalmente no salió adelante.

La inflación vuelve a entrar de lleno en las negociaciones salariales

El repunte de los precios llega además mientras sigue pendiente un nuevo Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva que marque una referencia para las próximas subidas salariales. La propuesta planteada por UGT y CCOO pasa por incrementos del 4% anual durante los próximos tres años, además de aumentos adicionales para los salarios más bajos.

Recuperar el poder adquisitivo ya forma parte de negociaciones laborales concretas. Los trabajadores de Airbus, por ejemplo, han tenido sobre la mesa una propuesta que vincula las futuras subidas al IPC e incluye recuperar parte del poder adquisitivo perdido, dentro de la negociación salarial abierta en la compañía.

Para los millones de trabajadores afectados por convenios colectivos, la evolución de los próximos meses será especialmente importante si los precios continúan creciendo por encima de los salarios. El IPC alcanza ahora el 4,3% frente a una subida salarial media del 3,04%, mientras que la posibilidad de recuperar posteriormente parte de esa diferencia dependerá de las condiciones negociadas en cada convenio.

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