La reforma laboral impulsada por Yolanda Díaz ha cambiado la forma de contratar en España, con un aumento de los contratos indefinidos y una reducción de la temporalidad, el cual era su principal objetivo. Sin embargo, los datos también muestran una realidad menos favorable para quienes buscan estabilidad en el trabajo.
Desde la entrada en vigor de la reforma, cerca de 1,71 millones de trabajadores han firmado más de un contrato indefinido dentro de un mismo mes natural, según el último informe de Randstad Research. La cifra contrasta con lo ocurrido antes de la reforma laboral y es que durante todo 021, apenas 26.000 trabajadores se encontraron en esa situación, según los datos recogidos por la consultora.
Aunque los 1,71 millones corresponden al periodo acumulado desde 2022 hasta 2026 y los 26.000 a un solo año, la comparación pone el foco en un fenómeno que sigue presente en el mercado laboral español. Los contratos indefinidos han aumentado, pero eso no garantiza que todos los trabajadores permanezcan más tiempo en sus puestos, es decir, esa supuesta estabilidad laboral que se perseguía no está siendo todo lo efectiva que se esperaba.
Los datos aparecen en el informe El mercado de trabajo en 50 titulares, publicado por Randstad Research el 19 de octubre de 2026. El estudio analiza la evolución del empleo en España y muestra cómo el crecimiento de la contratación indefinida convive con una elevada rotación, incluso entre quienes firman contratos que, en principio, no tienen una fecha de finalización.
Más contratos indefinidos, pero trabajadores que vuelven a firmar en el mismo mes
Uno de los objetivos de la reforma laboral aprobada a finales de 2021 fue reducir el uso de los contratos temporales y favorecer relaciones laborales más estables, de ahí a que se eliminaran los contratos por obra y servicio y se ‘endureciera’ el uso del contrato de duración determinada’. Desde marzo de 2022, cuando comenzaron a aplicarse las principales modificaciones en materia de contratación, el contrato indefinido pasó a convertirse en la modalidad habitual para incorporar trabajadores a las empresas.
El cambio ha reducido considerablemente el peso de la contratación temporal, aunque no ha eliminado la sucesión de contratos de corta duración. El informe de Randstad recoge que 1,71 millones de personas han llegado a firmar dos o más contratos indefinidos en un mismo mes desde la reforma. Una situación que puede producirse cuando termina una relación laboral y el trabajador comienza otra pocos días después, aunque ambas contrataciones tengan carácter indefinido.
Gran culpa de ello lo tiene los ceses por no superar el periodo de prueba, el vacío lega que han encontrado muchas empresas para convertir un contrato indefinido en un falso temporal. Precisamente un Estudio de Fedea advirtió que los nuevos contratos indefinidos de los jóvenes duran de media unos 100 días menos que antes de la reforma laboral. Aunque ambos estudios utilizan indicadores diferentes, apuntan a la necesidad de mirar más allá del número de contratos firmados para conocer cuánto tiempo permanece realmente una persona trabajando.
Precisamente, las extinciones de contratos indefinidos por no superar el periodo de prueba han aumentado de forma considerable desde la reforma laboral.
La reforma laboral también deja 10,4 millones de contratos fijos discontinuos
La elevada rotación no es el único dato que destaca el estudio y es que entre marzo de 2022 y agosto de 2026, España registró 10,4 millones de contratos fijos discontinuos, mientras que el número de afiliados a la Seguridad Social bajo esta modalidad aumentó en 408.000 personas. El contraste refleja la diferencia entre el volumen acumulado de contrataciones y el crecimiento neto de trabajadores afiliados.
El fijo discontinuo es un contrato indefinido que permite trabajar durante determinadas temporadas o periodos de actividad, manteniendo la relación laboral durante los meses en los que la empresa no necesita los servicios del empleado. Por eso, tener un contrato indefinido de este tipo no garantiza trabajar ni cobrar un salario todos los meses del año. El uso de esta modalidad también ha dado lugar a actuaciones inspectoras, como ocurrió con una empresa sancionada después de mantener a un trabajador fijo discontinuo durante 551 días seguidos sin periodos de inactividad.
Además, Randstad señala que el 57,4% de los contratos indefinidos registrados entre enero y agosto de 2026 fueron a tiempo parcial o fijos discontinuos. La cifra muestra que una parte mayoritaria de las nuevas contrataciones indefinidas se realizó mediante modalidades que no necesariamente implican trabajar a jornada completa durante todo el año.
España alcanza los 22,78 millones de ocupados mientras persiste la rotación laboral
Los datos sobre contratación llegan en un momento de crecimiento del empleo. España alcanzó los 22,78 millones de ocupados en el segundo trimestre de 2026, con 486.000 trabajadores más que en los tres meses anteriores y 510.000 más que un año antes. Al mismo tiempo, el número de desempleados descendió hasta los 2,5 millones y la tasa de paro se situó en el 9,9%.
La mejora también se refleja en la temporalidad, que bajó hasta el 15,1%, aunque todavía existen diferencias entre el empleo público y el privado. En las administraciones públicas, la tasa de temporalidad alcanzó el 27,3%, frente al 12,2% registrado en las empresas privadas.
El director de Randstad Research, Valentín Bote, señala que el mercado laboral continúa generando empleo y reduciendo el paro, aunque considera que el principal reto sigue estando en la calidad y la sostenibilidad de los puestos de trabajo.
La evolución de la contratación indefinida refleja precisamente esa diferencia. España tiene más trabajadores ocupados y menos contratos temporales, pero 1,71 millones de personas han firmado varios contratos indefinidos dentro de un mismo mes desde la reforma laboral de Yolanda Díaz. Una cifra que muestra por qué el aumento del empleo indefinido no basta, por sí solo, para conocer la estabilidad real de los trabajadores.

