El Gobierno ya prepara una nueva subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) para 2027 y la evolución de los precios tendrá un peso importante a la hora de decidir la próxima cuantía. El Ministerio de Trabajo ha reconocido que el repunte de la inflación está haciendo perder poder adquisitivo a quienes cobran los salarios más bajos y ha avanzado que tendrá en cuenta lo ocurrido durante estos meses cuando comience la negociación.
El escenario es muy diferente al que había cuando se fijó el salario mínimo de este año, que aumentó un 3,1% hasta los 1.221 euros brutos al mes en 14 pagas, equivalentes a 17.094 euros anuales. Meses después, el indicador adelantado del IPC de agosto sitúa la inflación anual en el 4,3%, siete décimas por encima de julio, por lo que el aumento de los precios ya supera la subida aplicada al SMI este año.
Ante este aumento de los precios, el Gobierno ha decidido no aplicar una subida extraordinaria del SMI durante 2026 y tendrá en cuenta la pérdida de poder adquisitivo en la negociación de 2027, que comenzará en el último trimestre. Hasta que se apruebe la nueva cuantía, los 1.221 euros mensuales seguirán siendo la referencia para los trabajadores a jornada completa que cobran el salario mínimo.
Trabajo reconoce que los trabajadores están perdiendo poder adquisitivo
Durante la presentación de los datos de empleo de agosto, el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, reconoció que el Ministerio ve con preocupación cómo el aumento de los precios está afectando al poder de compra de los trabajadores. El problema alcanza tanto a quienes cobran el SMI como a quienes tienen su salario marcado por la negociación colectiva, cuyos sueldos están creciendo alrededor de un 3%.
Con los precios avanzando ahora a un ritmo mayor, Trabajo considera necesario seguir elevando el salario mínimo para evitar que los trabajadores pierdan capacidad de compra. La negociación correspondiente a 2027 deberá comenzar durante el último trimestre del año y será dentro de ese proceso donde se valore qué ha ocurrido con la inflación durante los últimos meses.
El Ministerio de Economía también ha señalado que la evolución de los precios formará parte de los cálculos. El Gobierno seguirá el procedimiento utilizado en años anteriores, con un informe técnico previo y la posterior consulta a sindicatos y empresarios, aunque la decisión final sobre el salario mínimo corresponde al Ejecutivo.
Por ahora, no hay una cifra oficial para el SMI de 2027 y tampoco puede darse por hecho que la subida vaya a ser exactamente igual al IPC. La inflación será una referencia importante, pero no es el único elemento que interviene cuando se fija el salario mínimo.
La inflación alcanza el 4,3% después de que el SMI subiera un 3,1%
La evolución de los precios explica por qué el Gobierno ha puesto ahora el foco en el poder adquisitivo. El salario mínimo aumentó un 3,1% en 2026, mientras que el indicador adelantado del IPC de agosto coloca la tasa anual en el 4,3%. Esto significa que, en estos momentos, los precios están creciendo a un ritmo superior al aumento que recibió el SMI a comienzos de año.
Aunque esta diferencia no obliga al Gobierno a trasladar directamente el 4,3% al salario mínimo de 2027, sí explica que Trabajo quiera introducir lo ocurrido con los precios en la próxima negociación. El artículo 27 del Estatuto de los Trabajadores establece que para fijar anualmente el SMI deben tenerse en cuenta el IPC, la productividad media nacional, el incremento de la participación del trabajo en la renta nacional y la situación económica general.

La misma norma permite una revisión semestral cuando no se cumplen las previsiones sobre precios, una posibilidad que había llevado a reclamar una actualización adicional durante este año. El Gobierno, sin embargo, no revisará de nuevo el SMI antes de terminar 2026 y ha decidido abordar la pérdida de poder adquisitivo dentro de la negociación correspondiente al próximo ejercicio.
Los 1.221 euros del SMI se mantienen durante 2026
Para los trabajadores que actualmente cobran el salario mínimo, la decisión implica que el repunte de la inflación no provocará por sí solo un aumento inmediato de la nómina. El SMI seguirá fijado en 1.221 euros brutos mensuales cuando se cobra en 14 pagas, mientras que con las dos extraordinarias prorrateadas la cantidad equivalente es de 1.424,50 euros mensuales. En ambos casos, el mínimo anual para una jornada completa es de 17.094 euros.
Estas cantidades son además importes brutos, por lo que no deben confundirse con el dinero que finalmente recibe el trabajador después de aplicar cotizaciones y, cuando corresponda, retenciones. Para comprobar si una persona está realmente por debajo del mínimo legal hay que atender a su retribución bruta y a cómo está formada, especialmente cuando existen complementos salariales.
Al mismo tiempo, Trabajo sigue adelante con la modificación de las reglas de absorción y compensación de complementos salariales. El departamento prepara un real decreto que también servirá para trasladar la directiva europea sobre salarios mínimos adecuados y que podría cambiar la forma en la que algunas empresas aplican las futuras subidas del SMI.
Este mecanismo es importante porque una subida del SMI no significa que todos los trabajadores vayan a ver aumentar su nómina. Quienes ya tengan una retribución superior al mínimo anual pueden quedar fuera del incremento, mientras que los complementos salariales también pueden influir dependiendo de cómo estén regulados.
La cifra definitiva del SMI de 2027 tendrá que esperar
La negociación que comenzará en el último trimestre permitirá conocer hasta dónde llegará la nueva subida, una decisión para la que el Gobierno tendrá en cuenta el análisis de los técnicos y la evolución de los precios. Por este motivo, el 4,3% de inflación registrado en agosto no significa que el SMI vaya a subir automáticamente ese mismo porcentaje en 2027, ya que todavía no se ha fijado ninguna cifra.
Mientras llega esa negociación, Trabajo ya ha avanzado que la pérdida de poder adquisitivo sufrida durante estos meses se tendrá en cuenta para fijar el SMI de 2027. El dato cobra especial importancia después de que el salario mínimo aumentara un 3,1% este año, un porcentaje que ha quedado por debajo del 4,3% que marca actualmente la inflación.
Durante lo que queda de 2026, los trabajadores que cobran el salario mínimo seguirán teniendo como referencia los 1.221 euros brutos mensuales en 14 pagas, ya que el Gobierno ha descartado una revisión extraordinaria antes de final de año. La cantidad que cobrarán en 2027 dependerá de la negociación que arrancará en los próximos meses y de la decisión que adopte posteriormente el Ejecutivo.

