Alfonso Muñoz Cuenca, funcionario de la Seguridad Social, explica el cambio del IMV para que trabajar no penalice la prestación

El nuevo sistema permite excluir parte de los ingresos del trabajo para evitar que la ayuda se reduzca de forma automática

El Ingreso Mínimo Vital vuelve a cambiar y lo hace con un objetivo claro y es evitar que los beneficiarios rechacen ofertas de trabajo. Es decir, que trabajar deje de ser un riesgo a perder la prestación para quienes ya la cobran.  Así lo explica Alfonso Muñoz Cuenca, funcionario de la Seguridad Social, tras la entrada en vigor del nuevo sistema el pasado 27 de marzo.

La reforma introduce un mecanismo que cambia el enfoque del IMV. A partir de ahora, empezar a trabajar o aumentar los ingresos ya no implica una reducción automática de la ayuda.

Trabajar ya no penaliza de golpe reduciendo la prestación

Anuncios

Tal y como explica Alfonso Muñoz en su vídeo uno de los principales problemas del IMV era el llamado “efecto desincentivo”. Muchos beneficiarios temían perder la prestación si encontraban empleo o mejoraban su salario.

Con el nuevo modelo, esto se corrige y ahora se permite que una parte de los ingresos del trabajo no se tenga en cuenta en el cálculo del IMV.  Esto significa que el acceso al empleo o la mejora laboral no provocan una pérdida inmediata de la ayuda, sino una adaptación progresiva.

Cómo funciona el nuevo sistema

El cambio se basa en comparar los ingresos laborales de un año con los del anterior. Sobre ese incremento se aplica un sistema de exenciones.

  • Si el aumento de ingresos es de hasta 6.000 euros, no se tiene en cuenta en el cálculo
  • Si supera esa cantidad, los primeros 6.000 euros siguen sin computar
  • El resto del incremento se tiene en cuenta solo de forma parcial, al 50%
  • En algunos hogares, como los monoparentales o con discapacidad, este porcentaje puede ser mayor

Ejemplo práctico: qué ocurre si aumentan los ingresos

Si una familia pasa de ingresar 8.000 a 16.000 euros anuales, el incremento es de 8.000 euros.

Con el nuevo sistema:

  • Los primeros 6.000 euros no se tienen en cuenta
  • De los 2.000 restantes, solo una parte computa

Esto evita que la mejora de ingresos suponga una pérdida brusca del IMV y permite que trabajar siga siendo rentable.

Para entenderlo mejor,  el ingreso mínimo actúa como un complemento por eso es compatible con otras rentas siempre que no se iguale o supere la renta mínima garantizada a la que se tiene derecho. Un adulto solo recibe en 2026 según las tablas de las cuantías del IMV unos 733,60 euros al mes, si empezara a trabajar a tiempo parcial y ganara 500 euros al mes, la Seguridad Social reduciría su prestación hasta los 233,60 euros. Es decir, solo pagaría lo que faltaría para llegar a su renta mínima garantizada.

Esto por ejemplo provocaba que muchos beneficiarios pensarán para qué voy a trabajar si voy a cobrar lo mismo que quedándome en casa. Con este cambio, esos 500 euros adicionales no se tendrían en cuenta y seguiría cobrando el IMV en su totalidad más su salario por el nuevo trabajo.

Relacionado
Últimas Noticias