Los maquinistas de Renfe han convocado una huelga de 24 horas para el próximo jueves 29 de octubre después de que fracasaran las negociaciones para desbloquear los acuerdos de seguridad ferroviaria alcanzados el pasado mes de febrero. El sindicato SEMAF denuncia que varias de las medidas pactadas tras los accidentes de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona) siguen sin aplicarse, mientras que Renfe rechaza las acusaciones de incumplimiento y asegura que ha ejecutado todos los compromisos que dependían directamente de la compañía.
La convocatoria se anunció el viernes 16 de octubre, tras una reunión entre representantes del sindicato, el Ministerio de Transportes, Adif, la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF) y Renfe. El encuentro terminó sin los avances que esperaban los maquinistas, que han decidido volver a recurrir a la huelga para reclamar mejoras en la seguridad ferroviaria, la contratación de personal y las condiciones de trabajo. El paro afectará a los conductores de todas las empresas del Grupo Renfe y podría alterar la circulación de trenes de Cercanías, Media Distancia y Alta Velocidad.
Los maquinistas convocan la huelga tras fracasar las negociaciones con Renfe
La decisión llega después de varios meses de diferencias sobre la aplicación de los compromisos firmados en febrero. SEMAF había acudido el 5 de octubre a la Comisión de Conflictos para intentar resolver las discrepancias antes de convocar nuevas movilizaciones, pero la reunión celebrada once días después terminó sin acuerdo. Según el sindicato, la Administración y las empresas ferroviarias justifican los retrasos por la necesidad de coordinar las actuaciones de distintos organismos, una explicación que los representantes de los maquinistas consideran insuficiente.
En el comunicado publicado tras el encuentro, SEMAF denuncia que «todo sigue igual de paralizado que en el mes de mayo», pese a las propuestas presentadas durante estos meses. El sindicato considera que la lentitud administrativa está retrasando medidas necesarias para mejorar la seguridad del sistema ferroviario y reclama que se cumplan los compromisos adquiridos tras los accidentes registrados en enero.
Aquellos sucesos, ocurridos en Adamuz y Gelida, dejaron un total de 47 víctimas mortales y llevaron a los representantes de los maquinistas y al Ministerio de Transportes a negociar una serie de medidas que permitieron desconvocar los paros previstos para los días 10 y 11 de febrero. Ocho meses después, SEMAF considera que parte de lo acordado sigue pendiente y ha decidido recurrir nuevamente a la huelga como medida de presión para defender los derechos de los trabajadores.
Entre sus principales reclamaciones figura la implantación de protocolos obligatorios ante fenómenos meteorológicos adversos, con instrucciones claras para actuar cuando existan alertas por lluvias intensas, temporales u otros riesgos que puedan afectar a las vías. También pide mejorar las comunicaciones entre los organismos ferroviarios y garantizar que la seguridad tenga prioridad frente a las presiones para mantener los trenes en circulación.
Las reivindicaciones incluyen soluciones a los problemas de fiabilidad de los trenes, la contratación de nuevos maquinistas y mejoras en la atención a los profesionales que sufren un arrollamiento durante su jornada laboral. En este último apartado, SEMAF exige que se respete íntegramente el acuerdo de 1990, que establece medidas de atención a los trabajadores afectados por estos sucesos.
Renfe niega haber incumplido los acuerdos y asegura que ha ejecutado las medidas pactadas
La respuesta de Renfe llegó después del anuncio de la huelga y la compañía asegura que ha cumplido íntegramente las actuaciones que asumió en el acuerdo de febrero y rechaza que exista un incumplimiento por su parte. Según los datos facilitados por la operadora, 17 de las 24 medidas que quedaban fuera de su responsabilidad directa ya se han ejecutado, mientras que las siete restantes continúan avanzando mediante los procedimientos administrativos y técnicos correspondientes.
En materia de empleo, Renfe asegura haber cumplido los compromisos relacionados con una tasa adicional de contratación de hasta 1.200 trabajadores para reforzar el servicio ferroviario. La empresa también afirma que ha completado los procesos de movilidad territorial y funcional previos a las ofertas públicas de empleo, que ya han sido convocadas en su totalidad. A ello añade las actuaciones realizadas para reforzar el mantenimiento de los trenes con personal propio y recuperar capacidades técnicas dentro de la compañía.
La operadora recuerda además que el pasado mes de julio se firmó el IV Convenio Colectivo de Renfe y critica que las reclamaciones que ahora motivan la huelga no se incluyeran en aquella negociación. También defiende que varias de las medidas pendientes requieren cambios normativos y la intervención de otros organismos, por lo que su aplicación depende de procedimientos que siguen en marcha.
Por su parte, SEMAF mantiene sus reclamaciones sobre los descansos y la aplicación de las normas que regulan los tiempos de conducción. También pide desbloquear los coeficientes reductores de la edad de jubilación para evitar diferencias entre trabajadores que se encuentran en situaciones similares. Este mecanismo permite adelantar la edad de retiro en determinadas profesiones por las condiciones en las que se desarrolla el trabajo, como ocurre con otros colectivos profesionales que cuentan con medidas específicas de jubilación anticipada.
La huelga del 29 de octubre podría afectar a Cercanías, Media Distancia y AVE
La convocatoria está prevista para el jueves 29 de octubre, desde las 00:01 hasta las 23:59 horas, y se dirige a todo el personal de conducción de las empresas integradas en el Grupo Renfe. Si finalmente se celebra, las alteraciones podrían alcanzar los servicios de Cercanías, Rodalies, Media Distancia, Larga Distancia, Alta Velocidad y transporte ferroviario de mercancías.
La circulación durante esa jornada dependerá de los servicios mínimos que se establezcan para garantizar determinados desplazamientos. En la información disponible hasta el 20 de octubre no figura un porcentaje definitivo para esta convocatoria, por lo que los viajeros que tengan previsto utilizar el tren ese día deberán comprobar los avisos de Renfe y el estado de sus trayectos antes de acudir a la estación.
Mientras tanto, todavía hay margen para que las partes alcancen un acuerdo antes del 29 de octubre. SEMAF reclama que se desbloqueen las medidas pendientes y Renfe defiende los avances realizados desde febrero. La huelga sigue convocada a la espera de que las negociaciones permitan evitar una nueva jornada de paros en el transporte ferroviario.

