Yolanda Díaz recuerda que Rajoy congeló las pensiones, pero olvida que el PSOE lo hizo en 2011 con el voto de Sánchez

El Gobierno de Zapatero suspendió la subida de buena parte de las pensiones en 2011 con el apoyo del actual presidente del Gobierno. Rajoy, por su parte, aplicó incrementos del 0,25% entre 2014 y 2017 que hicieron perder poder adquisitivo a los jubilados en los años de mayor inflación.

La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, quiso contestar a la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz tras plantear está la necesidad de cambiar el modelo actual de pensiones o de lo contrario «va a petar«, asegurando que el sistema actual es sostenible gracias a los ingresos que obtiene la Seguridad Social.

Aprovechó su contestación para lanzar un dardo recordando que cuando el Partido Popular habla de reformas es sinónimo de recortes y puso de ejemplo el mandato de Mariano Rajoy cuando las pensiones apenas subieron un 0,25%, hasta el punto de asegurar que el PP «prácticamente congeló vuestras pensiones».

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Sin embargo, la hemeroteca también recoge una decisión del PSOE que la ministra no mencionó y es que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero congeló buena parte de las pensiones en 2011 y Pedro Sánchez, entonces diputado socialista, votó a favor de aquella medida.

El Gobierno de Zapatero congeló las pensiones en 2011 con el apoyo de Pedro Sánchez

La decisión se tomó en mayo de 2010, cuando España atravesaba las consecuencias de la crisis financiera y el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero aprobó un paquete de recortes para reducir el déficit público. Entre las medidas figuraba la suspensión de la revalorización de buena parte de las pensiones contributivas durante 2011, que hasta entonces se actualizaban tomando como referencia la evolución de los precios.

La congelación quedó recogida en el artículo 4 del Real Decreto-ley 8/2010, publicado en el Boletín Oficial del Estado. El texto establecía que las pensiones afectadas no recibirían la subida anual correspondiente a 2011, aunque mantenía algunas excepciones. Las pensiones mínimas, las no contributivas y determinadas prestaciones del antiguo Seguro Obligatorio de Vejez e Invalidez (SOVI) quedaron fuera de la congelación.

La aprobación de aquel decreto estuvo marcada por una votación especialmente ajustada en el Congreso de los Diputados y la norma salió adelante con 169 votos a favor, 168 en contra y 13 abstenciones. Entre quienes respaldaron el texto se encontraba Pedro Sánchez, que por entonces ocupaba un escaño del PSOE y años después llegaría a la presidencia del Gobierno tras volver a tomar el mando del partido cuando en 2016 dejo de ser el secretario general.

Rajoy subió las pensiones un 0,25% anual entre 2014 y 2017

Con la llegada de Mariano Rajoy a la Moncloa, el sistema de revalorización cambió y en lugar de actualizarse tomando como referencia el Índice de Precios de Consumo (IPC), el Gobierno del PP en 2013, aprobó la Ley 23/2013, que introdujo un nuevo índice para calcular las subidas de las pensiones.

La reforma fijó un incremento mínimo del 0,25%, pero establecía que en caso de haber déficit, solo podrían subir precisamente ese 0,25%, porcentaje que terminó aplicándose durante cuatro ejercicios consecutivos, desde 2014 hasta 2017. Las pensiones subieron, pero lo hicieron por debajo del encarecimiento de la vida en los años en los que la inflación superó ese porcentaje. Por eso, aunque los jubilados cobraban algo más, ese dinero no siempre alcanzaba para comprar lo mismo que antes. Por lo que perdieron poder adquisitivo.

Para una pensión de 1.000 euros mensuales, una subida del 0,25% suponía recibir apenas 2,50 euros más al mes. Si durante ese mismo periodo los alimentos, la electricidad y otros gastos aumentaban por encima de ese porcentaje, el pensionista terminaba perdiendo poder adquisitivo.

La diferencia entre ambas etapas está en la medida que aplicó cada Gobierno. El PSOE suspendió la subida de buena parte de las pensiones en 2011, mientras que el PP mantuvo incrementos mínimos del 0,25% entre 2014 y 2017. En los dos periodos hubo pensionistas que perdieron capacidad de compra, aunque las decisiones no fueron iguales. No obstante, cuando Pedro Sánchez llegó al poder tras la moción de censura a Rajoy, su Gobierno derogó la ley y volvió a ligarse con el IPC.

La subida de las pensiones vuelve al centro de la campaña electoral

El cruce de declaraciones se produce ante las elecciones generales previstas para el próximo 29 de noviembre, con las pensiones convertidas en uno de los asuntos de la campaña. Pedro Sánchez ha defendido que las prestaciones deben seguir actualizándose conforme al IPC y ha advertido de posibles recortes si PP y Vox llegan al Gobierno. Alberto Núñez Feijóo, por su parte, también ha manifestado su compromiso de mantener la revalorización ligada a la inflación.

La legislación actual establece que las pensiones contributivas se actualicen cada año tomando como referencia la inflación media de los doce meses anteriores a diciembre. Esta fórmula, recogida en el artículo 58 de la Ley General de la Seguridad Social, busca evitar que los jubilados pierdan poder adquisitivo por la subida de los precios.

De cara a enero de 2027, todavía faltan datos del IPC para conocer el incremento definitivo. Las primeras previsiones sobre cuánto podrían subir las pensiones en 2027 apuntan a un aumento cercano al 3,5%, aunque la cifra final dependerá de la evolución de los precios.

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