Gonzalo Bernardos señala a UGT y CCOO por convocar una huelga contra los bajos salarios que ellos mismos negocian: «¿Hacen huelga contra ellos mismos?»

El economista recuerda que los sindicatos participan junto a las patronales en la negociación de los convenios colectivos y cuestiona que convoquen una huelga para reclamar mejores sueldos.

El economista Gonzalo Bernardos ha señalado a UGT y Comisiones Obreras (CCOO) por convocar una huelga general contra los bajos salarios cuando ambas organizaciones participan en la negociación de los convenios colectivos que fijan las retribuciones de millones de trabajadores. Su crítica llega después de que los sindicatos anunciaran una jornada de paro de 24 horas para reclamar mejores sueldos y facilitar el acceso a la vivienda.

Bernardos ha reaccionado a la convocatoria a través de su cuenta en X, donde ha recordado que buena parte de los salarios en España se acuerdan entre las organizaciones sindicales y las patronales. El economista considera llamativo que quienes participan en esas negociaciones llamen ahora a los trabajadores a secundar una huelga para exigir mejoras salariales.

«¿Hacen huelga contra ellos mismos?»

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Con estas palabras, el economista pone el foco en la responsabilidad de los sindicatos sobre los salarios que se pactan en los convenios colectivos. Su crítica parte de que UGT y CCOO participan en las negociaciones que finalmente fijan los salarios de muchos trabajadores y, al mismo tiempo, convocan movilizaciones para denunciar que esos sueldos son insuficientes para por ejemplo poder adquirir una vivienda.

Bernardos recuerda que UGT y CCOO también negocian los salarios

Los convenios colectivos se acuerda entre los representantes de los trabajadores y las empresas o sus asociaciones patronales, y en ellos se establecen los salarios base, los complementos y otras condiciones laborales que se aplican en cada sector o empresa.

Por tanto, los sindicatos participan directamente en la negociación de las tablas salariales, aunque no tienen capacidad para decidir por sí solos cuánto deben cobrar los trabajadores. Para aprobar un convenio necesitan alcanzar acuerdos con la representación empresarial, que también interviene en la negociación y puede rechazar las subidas propuestas.

El artículo 82 del Estatuto de los Trabajadores regula estos acuerdos y establece que los convenios colectivos obligan a las empresas y trabajadores incluidos en su ámbito de aplicación durante el tiempo que estén vigentes. Los datos de agosto de 2026 reflejan que los salarios pactados en convenio habían subido una media del 3,04%, mientras que la inflación interanual alcanzaba el 4,3%. Esta diferencia muestra cómo las subidas salariales acordadas pueden quedarse por debajo del aumento de los precios, haciendo que los trabajadores pierdan poder adquisitivo pese a cobrar más.

Esta forma de negociar explica por qué una organización sindical puede firmar un convenio y seguir reclamando incrementos salariales. Un acuerdo puede recoger mejoras respecto a las condiciones anteriores sin alcanzar todas las cantidades que los representantes de los trabajadores habían solicitado inicialmente.

De hecho, CCOO ya había anunciado movilizaciones para presionar a las patronales y conseguir mayores subidas salariales, ante el encarecimiento de la vida y las dificultades para cerrar nuevos acuerdos de negociación colectiva.

Una huelga que también busca mejorar el acceso a la vivienda

Además de reclamar mejores salarios, UGT y CCOO quieren denunciar con esta huelga general las dificultades que encuentran muchos trabajadores para acceder a una vivienda, especialmente por el elevado precio de los alquileres, que obliga a destinar una parte importante de los ingresos mensuales a este gasto.

Convocada para el 11 de noviembre y con una duración prevista de 24 horas, la huelga no contará con el respaldo de todas las organizaciones sindicales, ya que CSIF y USO han decidido no secundar el paro promovido por UGT y CCOO.

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