Una baja por ansiedad, 185 archivos confidenciales y un USB personal. Esos tres elementos han terminado en el Tribunal Supremo y han acabado con un fallo favorable para Mercadona.
La Justicia ha confirmado el despido disciplinario de una trabajadora de la cadena valenciana despuĆ©s de que la empresa descubriera que habĆa descargado documentación interna y la habĆa almacenado fuera de los sistemas corporativos.
La empleada, que llevaba mĆ”s de 15 aƱos trabajando en Mercadona y ocupaba un puesto de responsabilidad, defendĆa que el despido vulneraba sus derechos fundamentales. Sin embargo, los jueces han concluido que la actuación supuso una āquiebra de la confianzaā depositada por la empresa.
La trabajadora estaba de baja cuando fue despedida
El caso comenzó en abril de 2023. Según recoge la sentencia, la empleada descargó 185 archivos informÔticos confidenciales desde el almacenamiento interno de Mercadona y los copió en una memoria USB personal.
Entre los documentos habĆa informes internos, organigramas, vĆdeos de formación, datos relacionados con nóminas, alquileres, compras de inmuebles y documentación de gestión interna.
DĆas despuĆ©s, el 28 de abril, inició una baja mĆ©dica por trastorno adaptativo con ansiedad. La incapacidad temporal se prolongó durante varios meses. Pero el 6 de junio de 2023 la empresa le entregó la carta de despido disciplinario.
Mercadona la acusaba de haber accedido a documentación que no necesitaba para desempeƱar su trabajo y que habĆa incumplido las obligaciones de confidencialidad que habĆa firmado aƱos antes.
El detalle que marcó el caso: los 185 archivos copiados en un USB personal
Uno de los elementos que terminó siendo decisivo en el procedimiento judicial fue el uso de una memoria USB personal.
SegĆŗn recoge la sentencia (STS 1916/2026), la trabajadora descargó 185 archivos internos de Mercadona desde el sistema de almacenamiento corporativo y los copió en un dispositivo externo de su propiedad. Entre la documentación habĆa informes semanales, organigramas, datos relacionados con nóminas, alquileres, compras de inmuebles, vĆdeos de formación y otra información interna de la compaƱĆa.
Para Mercadona, aquello suponĆa una vulneración directa de las normas de confidencialidad que la empleada habĆa firmado aƱos antes dentro del código de buena conducta de la empresa.
La empresa entendĆa que la trabajadora habĆa accedido a documentación que no necesitaba para desempeƱar sus funciones y que habĆa roto la confianza depositada en ella.
La trabajadora pidió la nulidad del despido por discriminación relacionada con su baja médica
Sin embargo, la trabajadora defendió durante todo el proceso judicial que el despido vulneraba sus derechos fundamentales.
En su recurso alegó que habĆa sufrido trato vejatorio, que existĆa discriminación relacionada con su situación mĆ©dica y que la empresa habĆa accedido de manera indebida a dispositivos digitales vinculados a ella. Por lo que solicitaba que el despido fuera declarado nulo por discriminación por enfermedad. TambiĆ©n defendió que la sanción era desproporcionada.
La empleada se encontraba ademĆ”s de baja por ansiedad desde finales de abril de 2023, apenas unos dĆas despuĆ©s de producirse la descarga de los archivos.
Aun asĆ, tanto el Juzgado de lo Social nĆŗmero 1 de Valencia como posteriormente el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana rechazaron sus argumentos y declararon procedente el despido.
El caso terminó llegando al Tribunal Supremo mediante un recurso de unificación de doctrina. La trabajadora intentó apoyarse en otra sentencia relacionada tambiĆ©n con Mercadona en la que sĆ se habĆa declarado nulo un despido. Pero el alto tribunal considera que ambos casos eran completamente distintos.
Pero el alto tribunal considera que ambos casos eran completamente distintos. En aquella otra sentencia no se pudo demostrar un uso indebido de la información ni un beneficio personal del trabajador. AdemĆ”s, existĆan indicios de discriminación por edad.
En cambio, en este procedimiento sà quedó acreditada la extracción de 185 archivos confidenciales y su copia en un USB personal. Por ello, el Supremo concluye que el despido fue proporcionado y ajustado a derecho. La sentencia ya es firme.
No es ademƔs un caso aislado dentro de Mercadona.
La Justicia tambiĆ©n avaló el despido de un coordinador de limpieza de la cadena valenciana despuĆ©s de que la empresa detectara la descarga de mĆ”s de 55.000 archivos confidenciales en memorias externas personales. Entre la documentación habĆa datos mĆ©dicos, información de empleados y archivos estratĆ©gicos de la compaƱĆa.
Al igual que en esta sentencia, los tribunales concluyeron que la actuación del trabajador vulneraba gravemente las normas internas de confidencialidad y la buena fe contractual.

