Sin duda, el despido disciplinario es el peor despido que puede sufrir un trabajador, principalmente porque no tiene derecho a indemnización. Es decir, te vas de la empresa con una mano delante y otra detrás. Es cierto que este despido es por culpa del propio trabajador, ya que se debe a incumplimientos graves por parte de este y claro está, no sería lógico que encima la empresa te tuviera que indemnizar.
Pero que no tenga derecho a indemnización, no quiere decir que no se tenga derecho a prestación por desempleo. Uno de los requisitos para poder cobrar el paro es que la perdida del empleo no sea por voluntad propia del trabajador, por eso mismo la baja voluntaria no tiene derecho paro.
Sin embargo, dado que el despido disciplinario sucede por faltas graves del trabajador, muchos en su lógica pensante relación que es por voluntad del trabajador y que, por tanto, tampoco se tiene derecho a paro. Pero no es así.
El despido disciplinario sí tiene derecho a paro
El punto clave es el concepto de situación legal de desempleo. El despido disciplinario, incluso cuando es procedente (dejando a un lado los despidos disciplinarios falsos realizados por la empresa), sí genera esta situación legal porque es una decisión unilateral del empleador, y el trabajador no ha optado voluntariamente por dejar el empleo.
Es cierto que el compartimento previo del trabajador fue el que provocó su despido, pero la decisión final de extinguir el contrato es del empresario. Por tanto, no se considera un abandono voluntario del trabajo.
Otra cosa es provocar el despido descaradamente
Ahora bien, diferente es que el trabajador provocó muy descaradamente el despido porque realmente se quiere ir de la empresa y sabe que si comunica que quiere irse, no va a poder cobrar el paro.
Seguramente habrás visto muchos videos que te venden el famoso truco para irte de tu empresa con derecho a paro y muchos hacen referencia a provocar tu despido disciplinario para irte al menos cobrando el paro.
En teoría parece un buen truco, pero en la práctica es diferente, ya que si el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) sospecha que ha habido fraude, vas a tener que devolver la prestación. Hay casos que lo confirman como el de un trabajador que tuvo que devolver más de 4.000 euros cuando se confirmó que provocó su despido faltando al trabajo.
¿Y si llegó a un acuerdo con la empresa?
Una baja voluntaria o un despido disciplinario tiene el mismo efecto económico para la empresa, es decir, no tiene que pagar ninguna indemnización, pero con una diferencia importante para el trabajador, el derecho a cobrar el paro.
Esto es lo que se conoce como arreglar los papeles para el paro y puede tener el mismo resultado, que se descubra que es un fraude.

