Mantener un buen ambiente laboral es imprescindible en cualquier trabajo, por lo que las empresas deben tomar cartas en el asunto y tomar las medidas necesarias para evitar situaciones de acoso laboral. Precisamente esto es lo que hizo Mercadona con uno de sus gerentes, que fue despedido por maltrato verbal y desigualdad de trato hacia los empleados.
A pesar de contar con los testimonios de los trabajadores, la justicia de declarado que este despido es improcedente y Mercadona ahora tendrá que indemnizar al trabajador con 77.205,60 €.
Insultaba a sus compañeros y modificaba los horarios en beneficio propio
El Gerente de Mercadona, llevaba en la empresa desde 1998, por lo que hasta la fecha de su despido contaba con 25 años de antigüedad en la cadena de supermercados de Juan Roig.
Su despido se originó por dos quejas anónimas recibidas el 23 de junio de 2023 en el buzón de la empresa. En estas quejas, se le acusaba de insultar y menospreciar a los empleados con expresiones vejatorias, modificar horarios de manera arbitraria y favorecer a ciertos trabajadores debido a su relación con su pareja, quien también trabajaba en la empresa.
Entre los insultos recibidos por los empleados de los trabajadores se encuentran frases como: «aquí se hace lo que dice mi cipote» o incluso a una compañera que necesitaba un día para ir al ginecólogo le respondió con: «¿para qué tienes que ir si tienes ‘el cho*** seco’?»
Ante estas denuncias, Mercadona activó su Protocolo de Apoyo ante el Acoso y formó una comisión con representantes de Recursos Humanos y sindicatos. Se entrevistó a 15 empleados y, aunque no se encontró acoso laboral, sí se identificaron conductas sancionables, según el convenio colectivo.
Finalmente, Mercadona opto por despedir el trabajador y le entregó la carta de despido. No conforme con su despido, el trabajador decidió recurrir a la justicia.
El fallo a la hora de redactar la carta de despido le costó a Mercadona tener que pagar indemnización
Inicialmente, el Juzgado de lo Social número 7 de Málaga declaró el despido improcedente, por lo que Mercadona decidió presentar un recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía. En su sentencia 1830/2024 desestima dicho recurso.
El problema central que llevó a la justicia a declarar el despido improcedente fue la falta de concreción en la carta de despido. En ella, Mercadona agrupó los incidentes en cinco categorías sin identificar a los empleados afectados ni especificar las fechas de los hechos. Esto impidió que el trabajador pudiera defenderse adecuadamente.
Según el Tribunal, la carta de despido contenía acusaciones genéricas e indeterminadas, lo que vulneraba el derecho del trabajador a conocer con claridad los hechos que se le imputaban. Al no concretar las fechas de las supuestas faltas, tampoco se podía determinar si alguna de ellas estaba prescrita.
Mercadona intentó justificar el despido alegando que las acusaciones contra el gerente eran graves, pero el Tribunal consideró que, dado el contexto laboral y el tono en el que se produjeron algunas de las expresiones, no se podía justificar una medida tan drástica sin un respaldo documental más sólido. Es más, subraya en su sentencia en entre los insultos que intercambia con algunos empleados reflejaba más un ambiente de camaradería que una situación de abuso laboral.
Por esta razón, el TSJA confirmo la sentencia inicial declarando el despido improcedente y condenando a Mercadona a indemnizar al trabajador con 77.205,60 €

