Muchos trabajadores utilizan el coche de empresa para realizar sus funciones como pueden ser los repartidores, comerciales. Si tú utilizas un coche de empresa seguro que alguna vez se te ha pasado por la cabeza ¿quién paga la multa en caso de que el coche tenga la ITV caducada?
Aunque pueda parecer que la responsabilidad recae en quien conduce, como pasara en multas de tráfico por exceso de velocidad por poner un ejemplo, lo cierto es que la normativa de tráfico establece claramente quien debe asumir la sanción en estos casos.
¿Quién es responsable de la ITV en un coche de empresa?
La obligación de tener la ITV en vigor corresponde al titular del vehículo. Es decir, en el caso de un coche de empresa, la responsabilidad recae sobre la propia empresa.
La clave está en quién figura como propietario del vehículo, ya que es quien debe garantizar que cumple con todos los requisitos legales para circular, incluida la inspección técnica.
¿La multa es para el conductor o para la empresa?
La multa por circular con la ITV caducada es una sanción administrativa que afecta al vehículo, no a la forma de conducir. Por este motivo, la sanción se impone al titular del vehículo, es decir, a la empresa.
La cuantía habitual de esta multa es de 200 euros, y no conlleva pérdida de puntos del carnet de conducir.
¿Pueden sancionarte como trabajador?
Desde el punto de vista de tráfico, no es habitual que sancionen al conductor por este motivo. Ahora bien, si entre tus funciones de tu puesto está la de pasar la ITV de los vehículos de empresa o que la flota de vehículo de la empresa está al día en este aspecto, la respuesta es que sí, que podrían sancionarte.
Por ejemplo, si eres el jefe de flote o el gestor de la flota de los vehículos de la empresa, una de tus funciones es asegurar las condiciones técnicas de los vehículos y que sus papeles estén en regla.
¿El tipo de sanción?, pues ya eso depende lo que diga la empresa y el convenio colectivo, pero nunca bajo ningún concepto puedes ser una multa económica ni tampoco hacerte pagar a ti esa multa del vehículo por no tener la ITV en regla. Esto sería una deducción salarial ilegal que prohíbe el Estatuto de los Trabajadores (artículo 29 del ET).
Lo que si podría hacerte es reclamarte daños y perjuicios (pero no automáticamente) para ello tendría que demostrar que la multa se ha debido a una negligencia grave, que era tu responsabilidad directa y que existe un daño económico.
Qué ocurre si hay un accidente sin ITV en vigor
Si se produce un accidente con un vehículo que tiene la ITV caducada, pueden surgir problemas adicionales.
El seguro podría reclamar a la empresa los costes del siniestro si se demuestra que el vehículo no cumplía con las condiciones legales para circular. Esto puede generar responsabilidades económicas importantes. Además, en estos casos, ya entraría incluso la Inspección de Trabajo, ya que al no tener el vehículo la ITV en vigor, entra en juego la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL 31/1995) y aquí la empresa ya si puede incurrir en graves responsabilidades administrativas, civiles e incluso penales, además de enfrentarse a sanciones económicas elevadas.

