Le quitaron el subsidio para mayores de 52 por «simular» un empleo con su hermana, pero finalmente demostró que fue un trabajo real

Una mujer cántabra solicitó el subsidio para mayores de 52 años al Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), pero este fue rechazado porque no cumplir con el requisito de cotización necesario. Tras esta negativa trabajó en la empresa de su hermana con un contrato temporal hasta que volvió a solicitar nuevamente el subsidio, pero el SEPE intuyó que ese contrato era simulado con el objetivo de cubrir la falta de cotización y por ello le negó la prestación lo que dio lugar a que el caso llegara a los tribunales.

Finalmente, la justicia ordena al SEPE a conceder el subsidio por desempleo para mayores de 52 años, aunque el camino no ha sido fácil para esta mujer, en el que tuvo que justificar bien que realmente su contratación no fue fraudulenta.

Inicialmente, no cumplía con el requisito de cotización para el subsidio de mayores de 52 años

Anuncios

Todo comienza en 2018 cuando la trabajadora terminó su contrato con una empresa de atención a la dependencia y desde entonces, encadenó varias prestaciones por desempleo. Primero cobró el paro, tras agotar la prestación contributiva el SEPE le reconoció el subsidio para mayores de 45 años y debido a la pandemia también cobró una ayuda extraordinaria y por último la Renta Activa de Inserción. Además, pagaba religiosamente un convenio especial con la Seguridad Social para mantener sus cotizaciones al día.

En marzo de 2022, intentó acceder al subsidio para mayores de 52 años, pero el SEPE se lo denegó. ¿El motivo? No tenía suficiente cotización acumulada. Con este rechazo de prestación, se iba a quedar sin ingresos y fue entonces cuando apareció su hermana para echarle un cable.

Trabajó varios meses en el negocio hostelero de su hermana

En verano de 2022, consiguió un empleo temporal como ayudante de cocina en un negocio de hostelería propiedad de su hermana. Primero a media jornada, luego a jornada completa para sustituir durante las vacaciones a otro trabajador. Tras finalizar su contrato, solicitó el subsidio para mayores de 52 años y esta vez si reunía los requisitos de cotización y el SEPE la aprobó.

Sin embargo, el SEPE detectó que las cotizaciones que le faltaban las había conseguido gracias al contrato que le había realizado su hermana, por ello insinuó que se trataba de una artimaña para aparentar una relación laboral ficticia y así acceder a la ayuda. Por este motivo y tras varios meses de cobro, el SEPE le extinguió la prestación y le exigió la devolución de 2.707,45 euros.

Ante esta acusación del SEPE, la mujer presentó recurso por la vía administrativa que fue desoída por el SEPE, por lo que tuvo que acudir a los tribunales.

La Justicia le dio la razón y el SEPE deberá concederle el subsidio para mayores de 52 años

El caso llegó al Juzgado de lo Social número 6 de Santander, que consideró que sí había existido una relación laboral real, efectiva y retribuida, y que el hecho de que trabajara con su hermana no demostraba, por sí solo, ningún fraude.

Pero el SEPE no estuvo conforme con esta decisión y recurrió al Tribunal Superior de Justicia de Cantabria que en su sentencia 565/2025 volvió a fallar en favor de la mujer.

El tribunal señaló que el fraude no se presume y hay que probarlo. El SEPE alegaba que la contratación con la hermana fue simulada, que era “demasiado conveniente” que justo apareciera ese empleo tras recibir una negativa a su solicitud de subsidio. Además que en uno de los motivos del último contrato temporal que firmó fuera para sustituir durante las vacaciones al empleado habitual, era muy sospechoso, pues nunca antes habían contratado a nadie para sustituir al trabajador habitual en vacaciones.

Pero el tribunal fue claro, la mujer trabajó realmente, incluso en años sucesivos y en plena temporada alta, cuando el negocio necesitaba más personal. Se aportaron facturas, contratos, y testimonios. Sí, era su hermana quien la contrató, pero también era su jefa.

La sentencia lanza un mensaje claro, no todo contrato familiar es una trampa, como el del caso de una trabajadora que trabajó apenas unos días, que eran los que le faltaba para cobrar la prestación y si se demostró que su familiar la contrató para poder cobrar prestaciones.

Relacionado
Últimas Noticias