Ignacio de la Calzada, abogado laboralista, alerta: usar la tarjeta de empresa en vacaciones para gastos personales puede acabar en despido

El abogado conocido en redes como 'Un Tío Legal' advierte de que pagar gasolina, comidas o cualquier compra privada con la tarjeta corporativa durante las vacaciones puede derivar en un despido disciplinario, incluso aunque el trabajador devuelva después el dinero.

Las vacaciones están para desconectar y disfrutarlas con tranquilidad, aunque conviene recordar que determinados comportamientos pueden tener consecuencias laborales. De hecho, muchos trabajadores desconocen que la empresa puede despedirles mientras están de vacaciones en determinadas circunstancias.

Quienes tengan una tarjeta de empresa para combustible, dietas u otros gastos profesionales deben tener cuidado este verano. El abogado laboralista Ignacio de la Calzada, conocido en redes como ‘Un Tío Legal’, advierte de que usarla para gastos personales durante las vacaciones puede acabar en un despido disciplinario.

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Según explica el experto, da igual que se trate de una comida, repostar el coche particular o hacer una compra de pequeño importe. Los tribunales consideran que este comportamiento supone una ruptura de la confianza entre la empresa y el trabajador.

Por qué usar la tarjeta de empresa en vacaciones puede ser motivo de despido

Ignacio de la Calzada recuerda que muchas personas piensan que pueden utilizar la tarjeta de empresa de forma puntual y devolver después el dinero. Sin embargo, advierte de que esta práctica puede tener consecuencias muy graves.

La razón está en el artículo 54.2.d) del Estatuto de los Trabajadores, que permite el despido disciplinario por transgresión de la buena fe contractual y abuso de confianza en el desempeño del trabajo. La jurisprudencia ha venido respaldando este criterio al entender que el problema no es la cantidad gastada, sino el uso de un recurso empresarial para fines privados sin autorización.

«Son 20 euros, luego lo repongo» o «solo ha sido una vez» son algunas de las justificaciones que, según explica el abogado, suelen dar algunos empleados. Sin embargo, devolver posteriormente el dinero no elimina automáticamente la gravedad de la conducta.

Las vacaciones no suspenden el deber de lealtad con la empresa

Uno de los aspectos que destaca Ignacio de la Calzada es que muchos trabajadores creen que, al estar de vacaciones, determinadas obligaciones laborales quedan en pausa. No es así.

La relación laboral continúa vigente durante las vacaciones y el trabajador sigue obligado a actuar con lealtad y buena fe respecto a la empresa. Por ello, utilizar la tarjeta corporativa para gastos particulares puede justificar la imposición de la máxima sanción disciplinaria.

El abogado señala además que esta misma situación puede producirse en otros periodos de suspensión de la prestación de servicios, como una incapacidad temporal.

Las excepciones que podrían evitar el despido

Aunque la regla general es clara, el experto explica que existen situaciones excepcionales en las que el despido podría llegar a considerarse desproporcionado.

Por ejemplo, si la empresa había permitido de forma reiterada determinados usos de la tarjeta (es decir existe una tolerancia empresarial), si existía una autorización expresa o si la práctica se había mantenido durante años sin que la compañía hubiera mostrado oposición, el análisis judicial podría ser diferente.

No obstante, Ignacio de la Calzada insiste en que se trata de supuestos muy concretos. Su recomendación es evitar por completo cualquier uso personal de la tarjeta de empresa, tanto durante las vacaciones como en otros periodos en los que el trabajador no esté prestando servicios.  Por ejemplo, un vigilante fue despedido por utilizar su tarjeta de manutención durante su baja médica.

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