El abogado laboralista Ignacio de la Calzada, conocido en redes sociales como Un Tío Legal, alerta sobre una práctica cada vez más habitual por parte de algunas empresas con un objetivo claro. Que el despido salga gratis.
¿Cómo? Realizando un despido verbal como una forma de despido encubierto que puede dejar al trabajador sin derecho a indemnización ni a prestación por desempleo.
¿Qué es un despido verbal?
Tal y como dice el artículo 53 Estatuto de los Trabajadores, el despido de un trabajador debe comunicarse siempre por escrito mediante la carta de despido, en la que se debe detallar los motivos por lo que la empresa toma la decisión de extinguir la relación laboral para que el trabajador puede ejercer su derecho a defensa.
Un despido verbal ocurre cuando el empleador le dice al trabajador, de forma oral y sin dejar constancia escrita, que no vuelva a trabajar. Una simple frase como “vete y no vuelvas” ya constituye un despido, pero al no cumplir con los requisitos legales, se convierte automáticamente en un despido improcedente.
Pero claro, tal y como dice Ignacio, hay que demostrarlo, una prueba es que la empresa te dé de baja en la Seguridad Social, pero y si no lo hace …
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La trampa: convertir el despido en dimisión
La verdadera trampa ocurre cuando el trabajador, tras recibir el despido verbal, se queda en casa sin actuar y la empresa tampoco le ha dado la baja en la Seguridad Social. Pasado unos días (tres, cinco o incluso siete) la empresa sí envía una carta, pero no la de despido, sino una alegando que se ha ausentado voluntariamente de su puesto de trabajo durante ese tiempo.
Esto puede interpretarse como una dimisión, es decir, una baja voluntaria tácita del trabajador, lo que implica perder automáticamente el derecho a cobrar indemnización y a solicitar la prestación por desempleo. En muchos casos, la empresa incluso puede recurrir a testigos falsos o usar declaraciones hechas en momentos de tensión (como un “me voy y no vuelvo”) para justificar la versión de que fue el trabajador quien decidió marcharse.
¿Qué hacer ante un despido verbal?
Lo que aconseja de la Calzada ante esta situación es actuar con rapidez y prudencia y seguir estos pasos para protegerte ante esta táctica empresarial:
- Intenta grabar la conversación en la que se produce el despido verbal. Es importante tener pruebas de que ha sido la empresa la que ha tomado la decisión de forma unilateral.
- Envía un burofax al empleador donde se ratifique el despido. Es decir, donde el trabajador exige una confirmación por escrito del despido sufrido.
- Presenta una demanda por despido «ad cautelam», es decir, como medida preventiva para proteger tus derechos laborales y evitar que la empresa alegue una renuncia voluntaria.
La clave está en no quedarse de brazos cruzados ante un despido verbal. Es más incluso seria conveniente seguir acudiendo a tu puesto de trabajo hasta que te lo den por escrito.

