La huelga del metal de Murcia se acerca a su final después de que CCOO haya aprobado el nuevo convenio colectivo con una subida salarial del 15% hasta 2029. El acuerdo llega tras diez días de paros y movilizaciones, aunque mantiene una de las condiciones que más diferencias ha provocado entre los sindicatos. Se trata de la compensación y absorción salarial, un mecanismo que permite a las empresas descontar determinadas subidas de los complementos que ya cobran los trabajadores y que UGT y USO querían eliminar.
Los afiliados de CCOO respaldaron este viernes 6 de noviembre la última propuesta de la Federación Regional de Empresarios del Metal de Murcia (FREMM), con 184 votos a favor, 60 en contra, dos en blanco y uno nulo. La participación alcanzó el 72,6% y el apoyo al acuerdo rondó el 75% de los votos favorables y contrarios. El resultado permite al sindicato mayoritario avanzar hacia la firma del convenio, prevista para el lunes 9 de noviembre, y abre la puerta al final de la huelga indefinida iniciada el 27 de octubre.
La aprobación llega después de varios intentos fallidos de negociación y de una semana de protestas en los polígonos industriales de Murcia y Cartagena, donde se produjeron cortes de tráfico, barricadas e incidentes durante las movilizaciones. Los trabajadores reclamaban mejores salarios, complementos económicos para determinadas actividades y garantías para que las subidas pactadas se reflejaran en sus nóminas.
CCOO aprueba el convenio del metal tras diez días de huelga
La negociación dio un giro el pasado 2 de noviembre, cuando la patronal presentó una nueva oferta para intentar desbloquear las conversaciones. Hasta entonces, los trabajadores habían rechazado una propuesta anterior de subida salarial del 17,89% en cinco años, principalmente por las condiciones en las que se aplicarían los incrementos.
La nueva propuesta reducía la duración del convenio a cuatro años, mejoraba la revisión salarial vinculada al IPC y mantenía el complemento económico por incapacidad temporal. CCOO consideró que estos cambios permitían avanzar hacia un acuerdo, mientras UGT y USO siguieron reclamando mejoras en los complementos salariales y la eliminación de la cláusula de absorción.
Después de que una primera consulta rechazara el preacuerdo por un margen estrecho el 4 de noviembre, CCOO volvió a someter la propuesta a sus afiliados el viernes 6 de noviembre. La segunda votación terminó con una mayoría favorable a la firma.
CCOO cuenta con el 58% de la representación en la mesa negociadora, frente al 25% de UGT y el 16% de USO. Esta mayoría le permite sacar adelante el convenio pese a la oposición de las otras dos organizaciones, que consideran que la patronal ha conseguido mantener una condición que puede reducir las mejoras económicas para parte de la plantilla.
Una subida salarial del 15% que puede quedar parcialmente absorbida
El nuevo convenio establece incrementos salariales durante cuatro años, con una subida del 4,5% en 2026, del 4% en 2027, del 3,5% en 2028 y del 3% en 2029. También incorpora una revisión vinculada al IPC para proteger los salarios frente a la inflación y mantiene el complemento por incapacidad temporal, uno de los puntos que CCOO había reclamado durante las negociaciones.
Sin embargo, la principal diferencia entre los sindicatos está en cómo se aplicarán esas mejoras. UGT y USO exigían que las empresas no pudieran utilizar los complementos salariales para compensar los incrementos del convenio. La patronal mantuvo esta posibilidad y CCOO terminó aceptando la propuesta.
La compensación y absorción salarial permite que determinadas subidas no se traduzcan en un aumento equivalente del sueldo total. Por ejemplo, un trabajador que cobra 1.500 euros de salario base y 200 euros de un complemento absorbible recibe 1.700 euros brutos al mes. Si su salario base aumenta un 4,5%, la mejora sería de 67,50 euros. Sin embargo, cuando las condiciones legales y del convenio permiten aplicar la absorción, la empresa puede reducir ese complemento en la misma cantidad y mantener el salario total en 1.700 euros.
Este mecanismo está regulado en el artículo 26.5 del Estatuto de los Trabajadores, aunque su aplicación depende de las condiciones salariales pactadas y de la naturaleza de cada complemento. Por eso, la subida de las tablas del convenio no garantiza que todos los trabajadores reciban el mismo porcentaje adicional en su nómina.
Las diferencias también afectan a los pluses por trabajar en determinadas instalaciones industriales, petroquímicas y navales. Durante la negociación, los sindicatos reclamaron 24 euros diarios para actividades industriales y petroquímicas y hasta 33 euros al día para trabajos en astilleros. La patronal ofreció cantidades inferiores y mantuvo discrepancias sobre el carácter consolidable y no compensable de estos complementos.
UGT y USO consideran que aceptar estas condiciones supone dejar sin resolver una de las principales reclamaciones que llevaron a los trabajadores a la huelga. CCOO, por su parte, ha respaldado el acuerdo por las mejoras salariales, la revisión vinculada al IPC y el mantenimiento de las condiciones económicas durante las bajas médicas.
CCOO rechaza la absorción salarial en el SMI, pero la acepta en Murcia
La decisión del sindicato coincide con su posición en la negociación del salario mínimo interprofesional. A escala nacional, CCOO ha reclamado una subida del SMI para 2027 y cambios para impedir que las empresas neutralicen los incrementos mediante complementos salariales, el mismo mecanismo que ha aceptado mantener en el convenio del metal murciano.
La coincidencia se produjo el mismo viernes en Murcia. Mientras los afiliados de CCOO aprobaban la propuesta de FREMM, el secretario general del sindicato, Unai Sordo, participaba en un acto en el Centro Cultural Puertas de Castilla, donde criticó que las empresas puedan utilizar los complementos salariales para reducir el efecto de las subidas del salario mínimo.
Sordo también reprochó a las empresas que estén aumentando sus márgenes de beneficio mientras mantienen una posición restrictiva en las negociaciones salariales. Sus declaraciones llegaron el mismo día en el que los afiliados de CCOO respaldaban un convenio sectorial que conserva la compensación y absorción salarial.
Con el resultado de la votación, la firma del lunes 9 de noviembre será el siguiente paso para cerrar el acuerdo entre CCOO y FREMM. UGT y USO mantienen su rechazo a las condiciones pactadas y queda pendiente conocer cómo afectará la firma a la continuidad de las movilizaciones. Para los trabajadores del metal, la aplicación de las nuevas tablas salariales y de los complementos determinará cuánto aumentan realmente sus nóminas.

