El Ingreso Mínimo Vital (IMV) volverá a subir en 2027 después del fuerte incremento aplicado este año, aunque todavía habrá que esperar para conocer cuánto dinero supondrá el cambio para sus beneficiarios. La prestación aumentó un 11,4% en 2026, muy por encima del 2,7% aplicado con carácter general a las pensiones contributivas, y actualmente garantiza 733,60 euros al mes para una persona que vive sola, según la tabla de cuantías para 2026.
Después de haber subido un 11,4% en 2026, el Ingreso Mínimo Vital afrontará en 2027 otro año marcado por la mejora de las prestaciones más bajas. El calendario establecido para acercar estas ayudas a determinados umbrales de renta llega a uno de sus puntos clave y la evolución de los últimos años demuestra que el IMV no tiene por qué aumentar al mismo ritmo que las pensiones vinculadas directamente al IPC. Desde su puesta en marcha, la cuantía para un adulto solo ha aumentado un 59% desde 2020 hasta alcanzar los 8.803,20 euros anuales en 2026.
A falta de conocer la subida que se aplicará desde enero, todavía no existe un porcentaje oficial ni una tabla con las cuantías del IMV para 2027, por lo que cantidades como 750, 770 o 775 euros mensuales son estimaciones y no importes aprobados. El punto de partida continúa siendo la renta garantizada de 2026 y cualquier cálculo sobre lo que cobrará un adulto solo o una familia debe hacerse sobre esas cantidades hasta que se publiquen las nuevas.
Cuánto puede subir el Ingreso Mínimo Vital en 2027
Con los 733,60 euros mensuales que corresponden en 2026 a una persona sola se pueden calcular varios escenarios para el próximo año, aunque todavía no sean las cantidades que se cobrarán desde enero. Un incremento del 2% elevaría la renta garantizada hasta unos 748,27 euros al mes, mientras que una subida del 2,5% la situaría en 751,94 euros y un aumento del 3% llevaría la prestación hasta aproximadamente 755,61 euros mensuales.
Estos cálculos sirven para poner cifras a distintos escenarios, pero el porcentaje que se aplicará al IMV en 2027 no se sabrá hasta que se tenga el IPC medio interanual (de diciembre del año anterior a noviembre del año en curso). No obstante en las fechas que estamos y tal y como está pivotando el IPC se puede hacer una estimación más o menos cercana a como será la subida. Pero, como ocurrió en el presente año, la subida no tiene por qué coincidir con el IPC, como lo hicieron por ejemplo las pensiones contributivas, que aumentaron un 2,7% mientras que el IMV y las pensiones no contributivas subieron un 11,4% dentro del proceso de mejora de las prestaciones más bajas.
La subida no será igual para todos los beneficiarios
Aunque en enero aumente la renta garantizada, eso no significa que todas las personas que cobran el IMV vayan a recibir el mismo incremento en su cuenta. La prestación funciona como un complemento de los ingresos del hogar y la Seguridad Social abona, con carácter general, la diferencia entre esos ingresos y la renta garantizada que corresponda a la familia.
Una unidad de convivencia que tenga reconocida una renta garantizada de 1.000 euros y cuente con 300 euros de ingresos computables recibiría, siguiendo ese cálculo, unos 700 euros de IMV. Si el límite aumenta al año siguiente, la diferencia también puede cambiar, pero el resultado dependerá de los ingresos que tenga entonces esa familia y de las personas que formen el hogar.
En este cálculo también puede entrar en juego la nueva subida del SMI para quienes compatibilizan un trabajo con el Ingreso Mínimo Vital. Una persona que trabaje a tiempo parcial y vea aumentar su salario puede encontrarse con que la subida de la prestación no se traslade íntegramente a lo que recibe de la Seguridad Social, aunque no todo el incremento de los ingresos laborales tiene por qué computar. Desde 2026 se aplica un nuevo incentivo al empleo que permite dejar fuera del cálculo una parte del aumento de las rentas del trabajo, dependiendo de las circunstancias del beneficiario.
El resultado habrá que verlo en cada hogar porque lo que cuenta es la combinación entre los ingresos computables y la renta garantizada que corresponda a la unidad de convivencia. Además, la cuantía del IMV se revisa cada año utilizando la información sobre los ingresos del ejercicio anterior, por lo que un aumento del salario puede terminar influyendo en la cantidad que se recibe cuando la Seguridad Social actualice la prestación.
Las cantidades aumentan según las personas que viven en el hogar
La renta garantizada de 733,60 euros al mes corresponde actualmente a una persona sola, mientras que las unidades de convivencia formadas por dos adultos, o por un adulto y un menor cuando no se aplica el incremento monoparental, tienen como referencia 953,68 euros mensuales. Determinados hogares de tres miembros llegan a 1.173,76 euros y los de cuatro pueden alcanzar los 1.393,84 euros.
Las unidades no monoparentales de mayor tamaño pueden llegar actualmente a 1.613,92 euros mensuales, mientras que los hogares monoparentales tienen cantidades superiores por el incremento específico que se aplica en estos casos. Por ello, para conocer el importe que puede corresponder no basta con mirar la cifra de un adulto solo, sino que hay que tener en cuenta cómo cambia el Ingreso Mínimo Vital según las personas que forman la unidad de convivencia.
Los ingresos tampoco son el único requisito económico que revisa la Seguridad Social, ya que el patrimonio de la unidad familiar también puede afectar al derecho a la prestación. La vivienda habitual queda fuera de este cálculo, pero las cuentas bancarias y otros bienes sí pueden computar, por lo que los ahorros que tenga una familia pueden influir en el cobro del Ingreso Mínimo Vital cuando se superan los límites establecidos.
La subida de 2027 llegará a un IMV que ya protege a 2,7 millones de personas
El cambio que se apruebe para enero tendrá un alcance mucho mayor que el que tenía esta prestación durante sus primeros años. Según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de la Seguridad Social, en agosto había 893.820 hogares protegidos por el IMV en los que vivían 2.725.899 personas, mientras que la prestación media abonada era de 502,8 euros mensuales por hogar.
Buena parte de esa protección se concentra en familias con hijos. Más de 1,1 millones de beneficiarios son menores de edad, alrededor del 40,5% del total, y el Complemento de Ayuda para la Infancia llega a más de 623.000 hogares. El número de personas cubiertas por el IMV también continúa creciendo y en agosto había 390.346 beneficiarios más que un año antes.
Cuando se aprueben las nuevas cantidades de 2027, el dato que aparecerá en las tablas será la renta garantizada correspondiente a cada tipo de hogar, pero esa cifra no será necesariamente la que después aparezca en la cuenta bancaria. La cantidad que cobre cada beneficiario seguirá dependiendo de sus ingresos, del número de personas de la unidad de convivencia y de las circunstancias que la Seguridad Social tenga en cuenta al calcular la prestación.

