Que una empresa deje de pagar la nómina durante uno o incluso dos meses provoca una reacción lógica en muchos trabajadores, si no me pagan, pues no voy al trabajo. Sin embargo, aunque pueda parecer una consecuencia lógica porque a fin de cuentas, los trabajadores prestan servicios a cambio de un salario, si no hay salario no hay servicio ¿no?
Lo cierto es que si un trabajador coge ese camino puede salir perdiendo y bastante en muchos casos. Es cierto que el impago es una infracción grave por parte de la empresa, pero eso no autoriza automáticamente al trabajador a dejar de prestar servicios mientras el contrato siga vigente.
¿Estoy obligado a seguir trabajando si no me pagan?
Sí. Mientras el contrato de trabajo continúe en vigor, el trabajador debe seguir acudiendo a su puesto. Dejar de hacerlo sin respaldo con la excusa de que no te están pagando, no vale.
Si el empleado decide no presentarse sin causa justificada, la empresa podría considerar que existe abandono del puesto o ausencias. Esto puede terminar en sanciones por parte de la empresa como que te suspendan de empleo y sueldo e incluso el despido. Pero ojo, que el despido es disciplinario y ya sabes que tiene como consecuencia que te vas sin indemnización.
Cómo no me pagan, pues prefiero faltar y buscar el despido
Algunos trabajadores se valoran buscar el despido y ser despedido, aunque eso lleve a que la empresa no te tenga que pagar indemnización, pero al menos puedes cobrar el paro, algo que no ocurriría si por ejemplo solicitas la baja voluntaria.
Provocar el despido, por ejemplo, faltar tres días al trabajo puede parecer una buena idea, pero también es arriesgado, porque se puede detectar precisamente eso, que es un despido provocado y si el SEPE y la Inspección de Trabajo tienen dudas, lo van a investigar.
De hecho, existe el riesgo de que determinadas conductas puedan interpretarse como una baja voluntaria tácita y sus consecuencias legales.
Entonces, ¿qué puedo hacer si la empresa no me paga?
La vía correcta no es dejar de ir al trabajo, sino reclamar el salario por los cauces legales.
La primera lógicamente pasa por poner una denuncia ante la Inspección de Trabajo para que esta obligue y sancione a la empresa a cumplir con su obligación.
Por último, tenemos la vía judicial y sería solicitar ante el Juzgado de lo Social la extinción del contrato de trabajo por incumplimiento grave de la empresa. Esto no es una baja voluntaria por parte del trabajador, sino que este se ve obligado a solicitar romper la relación laboral, precisamente porque la otra parte no cumple con sus obligaciones.
Este derecho del trabajador está recogido en el artículo 50 del Estatuto de los Trabajadores.

Por este camino, no solo obligarán a pagarte los atrasos, también podrás irte de la empresa y esta tendrá que pagarte indemnización. Aunque hay que indicar que esta vía no es un camino de rosas, ya que hay que acudir a abogados, ir a juicio, etc, pero si quieres luchar por tus derechos, es la vía correcta.

