Así afectará el coronavirus en la próxima declaración de la renta

El año 2020 no está siendo precisamente un buen año tras la aparición del virus del coronavirus, la pandemia que tiene a todos los países del mundo en «pie de guerra».

Una de las principales consecuencias  de la pandemia es la crisis económica, con la pérdida de puestos de trabajo y sobre todo la obligada baja productividad de muchas empresas que comienzan a sentirse asfixiados tras varios meses sin poder funcionar a pleno rendimiento

El coronavirus hizo perder un millón de puestos de trabajo en España

La perdida de puestos de trabajo no será la una consecuencia que tendrán que superar los miles de trabajadores,  durante los meses de abril y mayo del próximo año podrían encontrarse con una nueva sorpresa que tal vez no esperaban.

El Gobierno de España para paliar los efectos negativos derivados de la pandemia del coronavirus puso en marcha una serie de medidas para proteger el empleo, como los Expedientes de Regulación Temporal (ERTE) con una serie de bonificaciones para las empresas y los trabajadores, una de las medidas que se extenderá hasta más allá de finales del presente año. También puso en marcha medidas para los autónomos,  ayudas para compensar la perdida de ingresos y el derecho a la prestación por cese de actividad.

Todas estas ayudas tienen una «cara B», que se verán en la declaración de la renta del año que viene.

Prestaciones por ERTE.

El  problema es que a efectos fiscales, tendrán dos pagadores en la campaña del IRPF 2020,  un pagador que es su empresa y otro pagador que es el propio SEPE, con las consecuencias que eso implica.

Hay que recordar que un trabajador que solo tiene un pagador podría estar exento de presentar la declaración de la renta, ya que según la ley,  solo hay obligación de presentarla si se ingresa 22.000 euros o más como rendimientos de trabajo al año, pero cuando hay dos pagadores, este límite baja hasta los 14.000 euros, y además, la cantidad abonada por el segundo y todos los demás pagadores supera los 1.500 euros.

Es recomendable revisen si se aplican retenciones del IRPF en las prestaciones de forma adecuada.

Esto es lo que deberán hacer los trabajadores en ERTE para evitar la «sorpresa» en la Renta del próximo año

Ingreso Mínimo Vital.

Aunque en el  Decreto en el que se aprueban las condiciones para acceder a este Ingreso Mínimo Vital no queda especificado cuál será su fiscalidad, esta omisión se entiende que se integrará dentro de las rentas percibidas por el trabajo.

Autónomos.

Los autónomos tampoco se librarán, las ayudas que puso el gobierno no les saldrán gratis, a pesar de estar ya pagando un alto precio en lo que a perdidas se refiere, deberán incluir estas ayudas en la declaración del impuesto  sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

Por tanto, la mayoría de autónomos deberán pagar impuestos por ellas, sin una un contratiempo que no esperaban tras verse obligados a cerrar sus negocios con motivo del estado de alarma o las restricciones que se mantiene que impiden que puedan llevar su actividad económica a pleno rendimiento, como es el caso de la hostelería.

En resumen, los autónomos están cobrando menos de lo que realmente piensan si se descuenta lo que deberán pagar en un futuro en la declaración de la RENTA.

La ayuda más solicita por los autónomos, el cese de actividad tributa como rendimiento, y deberá declararlo como lo haría un asalariado, en el apartado dedicado a los rendimientos de trabajo.

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