La Inspección de Trabajo consiguió que 47.100 personas que trabajaban como falsos autónomos pasaran a ser reconocidas como asalariadas durante 2025. Nunca se habían registrado tantas regularizaciones de este tipo desde que comenzó la serie en 2015. El anterior máximo se alcanzó en 2022, con alrededor de 39.000 trabajadores.
Detrás de este aumento aparecen especialmente las plataformas digitales que utilizan a un gran número de trabajadores bajo el mismo modelo. Cuando la Inspección determina que esas personas no trabajan realmente por cuenta propia, sino en condiciones propias de un empleado, una misma actuación puede acabar afectando a miles de trabajadores.
Eso es lo que ocurrió durante 2025, un año marcado también por el cambio de modelo de Glovo. La empresa dejó atrás el sistema basado en repartidores autónomos y comenzó a operar con trabajadores asalariados después de años de actuaciones inspectoras, sanciones y resoluciones judiciales sobre la situación laboral de sus riders.
El récord de falsos autónomos explica casi la mitad de las regularizaciones
Los 47.100 falsos autónomos forman parte de las 96.200 personas cuya situación laboral fue regularizada por la Inspección de Trabajo durante 2025. La cifra confirma además una tendencia que ya se veía meses antes de terminar el año. En octubre, la Inspección ya había detectado unos 46.000 falsos autónomos dentro de sus actuaciones contra el fraude laboral. El balance definitivo recoge ahora 47.100 regularizaciones de falsas relaciones de trabajo autónomo.
La Inspección de Trabajo regularizó la situación de 96.200 trabajadores durante 2025, frente a los 56.100 del año anterior y los 80.600 registrados en 2023, un crecimiento que se explica en buena medida por el elevado número de falsos autónomos detectados. Del total de personas afectadas por estas actuaciones, 48.500 trabajaban sin estar dadas de alta, 47.100 mantenían falsas relaciones de trabajo autónomo y 601 eran falsos becarios.
La propia Inspección relaciona buena parte del volumen de falsos autónomos con las actuaciones realizadas sobre plataformas digitales de ámbito nacional. El Plan Estratégico de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social 2025-2027 incluye entre sus líneas de actuación el control de estas situaciones y la incorporación al Régimen General de la Seguridad Social de quienes aparecen como autónomos pese a trabajar realmente por cuenta ajena.
Trabajar como falso autónomo supone asumir obligaciones propias de quien trabaja por cuenta propia mientras se pueden perder derechos laborales, cotizaciones y la protección que corresponde a un trabajador asalariado. Esa diferencia puede tener consecuencias durante años, especialmente cuando el trabajador necesita acceder a una prestación o llega el momento de calcular una pensión que depende de las cotizaciones acumuladas. Un caso que llegó hasta el Tribunal Supremo muestra las consecuencias que puede tener una cotización incorrecta mantenida durante años. La Justicia obligó a una empresa a asumir parte de la pensión de un trabajador que había permanecido 17 años como falso autónomo y terminó perjudicado por una cotización inferior a la que le correspondía.
Los falsos autónomos se extienden más allá de los repartidores
El caso de Glovo muestra el recorrido que ha tenido este tipo de relaciones laborales en las plataformas digitales. Antes de que la compañía avanzara hacia un modelo con repartidores asalariados durante 2025, acumuló actuaciones de la Inspección y procedimientos en los tribunales relacionados con la situación de sus riders. Entre ellos, el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana confirmó una sanción superior al millón de euros por las cotizaciones de repartidores considerados falsos autónomos.
Aunque el reparto de comida a domicilio ha concentrado buena parte de la atención durante los últimos años, el uso de plataformas digitales se está extendiendo a actividades como la psicología, la limpieza o la abogacía. Los sindicatos advierten de la expansión de este modelo hacia estos servicios, lo que amplía el foco sobre posibles relaciones laborales presentadas formalmente como trabajo autónomo.
De trabajadores sin alta a jornadas parciales que escondían más horas de trabajo
Las actuaciones realizadas durante 2025 permitieron detectar otros fraudes laborales además de los falsos autónomos, entre ellos personas que trabajaban sin estar dadas de alta y empleados con contratos a tiempo parcial que realizaban más horas de las reconocidas oficialmente. Sobre este último tipo de fraude se llevaron a cabo 15.400 actuaciones que terminaron con un aumento de jornada para unos 4.900 trabajadores.
La vigilancia sobre el empleo irregular de extranjeros dejó igualmente cifras superiores a las del año anterior, al pasar de 12.200 personas detectadas en 2024 a 18.700 en 2025. La hostelería concentró el 35% de las actuaciones de este tipo, con 6.200 intervenciones y 4.980 infracciones, mientras que en el comercio se realizaron 3.100 actuaciones y en la construcción otras 2.300.
Las comunicaciones enviadas por ciudadanos a través del buzón contra el fraude laboral también dieron lugar a más intervenciones, con 11.800 actuaciones finalizadas en 2025 frente a las 10.060 del año anterior. A través de este canal pueden ponerse en conocimiento de la Inspección situaciones relacionadas con trabajadores sin contrato, falsos autónomos, jornadas superiores a las declaradas o empleo de extranjeros sin permiso mediante el buzón habilitado para comunicar posibles incumplimientos laborales.
El conjunto de estas actuaciones llevó a la Inspección a revisar 427.500 centros de trabajo y detectar 208.500 infracciones de la legislación del orden social, con sanciones propuestas por un importe de 858 millones de euros. La cantidad supera ampliamente los 541 millones de 2024 y refleja el aumento de la actividad inspectora y de las irregularidades detectadas durante el año.

