Garamendi avisa de que cambiar la indemnización por despido «aumentará el miedo a contratar» y carga contra la política laboral del Gobierno

El presidente de la CEOE asegura que las pequeñas empresas son las más afectadas por el aumento de los costes y la incertidumbre regulatoria, mientras Cepyme alerta de la desaparición de 25.000 microempresas desde la pandemia.

La posible reforma de la indemnización por despido vuelve a enfrentar al Gobierno con las organizaciones empresariales. El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha advertido de que elevar el coste del despido provocará «más miedo a contratar», especialmente entre las pequeñas empresas, que ya afrontan un escenario marcado por el aumento de los costes laborales y los continuos cambios en la normativa.

Durante la Asamblea General de Cepyme celebrada en Madrid, Garamendi advirtió que muchas pymes se plantearán con mayor cautela incorporar nuevos trabajadores si aumenta el coste asociado a un posible despido. A su juicio, este tipo de medidas terminan afectando directamente a la creación de empleo, sobre todo en los negocios con menor capacidad económica.

Las pequeñas empresas, en el foco de las críticas

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El mensaje fue compartido por la presidenta de Cepyme, Ángela de Miguel, que describió una situación especialmente complicada para las microempresas. Según explicó, 25.000 pequeños negocios han desaparecido desde la pandemia, un dato que atribuyó al incremento de las obligaciones administrativas y al aumento continuado de los costes que deben asumir las empresas.

De Miguel puso como ejemplo el caso de un pequeño comercio o un panadero de un municipio rural, que carece de departamentos jurídicos o financieros para adaptarse a la creciente carga normativa. «No pueden competir en burocracia con una multinacional», vino a resumir durante su intervención.

La dirigente empresarial también criticó la evolución de los costes laborales. Explicó que, mientras un trabajador puede percibir alrededor de 1.200 euros netos al mes, el desembolso que debe afrontar la empresa ronda los 1.900 euros, una diferencia que, según Cepyme, dificulta especialmente la contratación en los negocios de menor tamaño.

Críticas al diálogo social y a la situación económica

Las organizaciones empresariales aprovecharon la Asamblea para lanzar un mensaje mucho más amplio sobre la política económica del Ejecutivo. Garamendi denunció el deterioro del diálogo social y acusó al Ministerio de Trabajo de introducir modificaciones en la legislación laboral sin el consenso que, a su juicio, debería presidir este tipo de reformas.

El presidente de la CEOE también criticó que España continúe sin nuevos Presupuestos Generales del Estado y reclamó un marco de mayor estabilidad para las empresas. En ese mismo contexto, ambos dirigentes insistieron en que el aumento de la regulación y de los costes está reduciendo la capacidad de inversión y crecimiento de muchas pymes.

Absentismo, relevo generacional y presión fiscal

Además de la reforma del despido, Garamendi volvió a señalar el absentismo laboral como uno de los principales problemas para las empresas españolas. Según expuso, cada día faltan a su puesto de trabajo alrededor de 1,2 millones de trabajadores, una situación que, aseguró, supone un importante coste económico para el tejido empresarial.

Por su parte, Cepyme alertó también sobre la falta de relevo generacional en las pequeñas empresas y reclamó que las futuras normas tengan en cuenta la realidad de los negocios de menor tamaño. Para la patronal, cualquier nueva regulación debería diseñarse pensando primero en las pymes, que representan la mayor parte del tejido empresarial español.

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