La esperada decisión del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha llegado este 14 de abril. Una decisión en la que muchos interinos han puesto la esperanza de que se haga justicia con su situación laboral por el abuso de la Administración Pública de los contratos temporales y que fueran convertidos en fijos.
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha sido claro y ha coincidido en lo que el abogado de la Unión Europea, que España no sanciona de forma efectiva el abuso de contratos temporales en la Administración.
Pero lo importante y que afectará a la Administración es que deja la puerta abierta a que estos interinos sean convertir en trabajadores fijos, ya que considera que puede ser la única manera eficaz para corregir este abuso.
El TJUE desmonta las medidas actuales en España
El tribunal europeo analiza una a una las soluciones aplicadas en España y concluye que ninguna sirve para sancionar realmente el abuso ni reparar el daño al trabajador.
Entre las medidas cuestionadas están:
- El contrato indefinido no fijo
- Las indemnizaciones al finalizar el contrato
- Los procesos selectivos (oposiciones)
- La responsabilidad de la Administración
Según el TJUE, todas ellas fallan en lo esencial y es que no eliminan la precariedad ni actúan como castigo real frente al abuso.
Por qué Europa rechaza el modelo español
La clave de la sentencia está en cómo interpreta la protección del trabajador. El TJUE recuerda que la estabilidad en el empleo es un elemento fundamental del derecho laboral europeo.
Por eso critica especialmente una figura muy utilizada en España en el empleo público, el indefinido no fijo, que sigue siendo un contrato temporal encubierto, ya que el trabajador puede perder su puesto cuando la plaza salga a oposición.
Además, el tribunal considera que:
- Las indemnizaciones actuales no compensan el daño sufrido
- Las oposiciones no garantizan estabilidad al afectado
- No existe una sanción real a la Administración por abusar de estos contratos
La fijeza, sobre la mesa como solución real
Aunque el TJUE no impone directamente convertir a los interinos en fijos, sí deja un mensaje claro y es que si no hay otra medida eficaz, esta podría ser la única solución válida.
Si finalmente la única solución fuera esa, afectaría a 800.000 trabajadores públicos que llevan años encadenando contratos temporales. El tribunal insiste en que cualquier solución debe ser proporcionada, efectiva y disuasoria, algo que, a día de hoy, España no cumple.
El Supremo decidirá el futuro de los interinos
La sentencia no cierra el conflicto. Ahora será el Tribunal Supremo quien tenga que decidir cómo aplicar este criterio europeo en España.
En la práctica, esto puede traducirse en:
- Nuevas sentencias que reconozcan la fijeza
- Cambios en la normativa laboral pública
- Un aumento de las reclamaciones judiciales
El caso analizado por el TJUE, el de una trabajadora con varios contratos temporales desde 2016, refleja una situación habitual en la Administración pública española.
El impacto puede ser masivo. Miles de interinos están ahora pendientes de lo que decida el Supremo, en una resolución que puede cambiar el modelo de empleo público en España.

