El economista Niño Becerra advierte de que aumentará la edad de jubilación y habrá más recortes en las pensiones anticipadas

El economista alerta de que los ingresos de la Seguridad Social no son suficientes para afrontar el gasto en pensiones y prevé una mayor edad de jubilación y más penalizaciones por retirarse antes.

El economista Santiago Niño Becerra ha vuelto a poner el foco en el futuro de las pensiones en España y en las dificultades que tendrá la Seguridad Social para financiarlas durante los próximos años. En su intervención del miércoles 14 de octubre en el programa La Ventana, de la Cadena SER, advirtió de que los ingresos actuales no bastan por sí solos para cubrir todas las obligaciones del sistema y señaló que el problema irá a más con la jubilación de la generación del baby boom. Un escenario ante el que ya había anticipado que «aumentará la edad de jubilación» y «se penalizarán mucho más las jubilaciones anticipadas».

Durante la conversación con Carles Francino, el economista recordó que la deuda de la Seguridad Social supera los 130.000 millones de euros y que el Estado realiza transferencias periódicas para contribuir al pago de las pensiones y otras prestaciones. A su juicio, el problema no está tanto en lo que cobran los jubilados como en la falta de ingresos suficientes para financiar las pensiones presentes y futuras, especialmente cuando los salarios de quienes comienzan a trabajar son inferiores a las nuevas prestaciones de jubilación.

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Niño Becerra también quiso rebajar las afirmaciones que apuntan a una quiebra inmediata del sistema. «Decir que el sistema de pensiones va a quebrar mañana no es cierto», aseguró, aunque insistió en que España tendrá que afrontar cambios para mantener su financiación a largo plazo.

Niño Becerra señala el problema de las pensiones y advierte de lo que puede ocurrir en 2055

Uno de los datos que utilizó para explicar la situación procede de una previsión que atribuyó a la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea). Según indicó, en 2055 podría haber 1,8 afiliados a la Seguridad Social por cada pensionista, una proporción muy alejada de los tres trabajadores por jubilado que considera deseables para mantener el equilibrio del sistema.

El economista también llamó la atención sobre la diferencia entre las pensiones que empiezan a cobrarse y los salarios de los jóvenes. Según sus cálculos, la pensión media de quienes se incorporan actualmente al sistema es un 20% superior al salario medio de los jóvenes que acceden al mercado laboral. Esta diferencia, unida al envejecimiento de la población, aumenta las necesidades de financiación de la Seguridad Social.

Sin embargo, Niño Becerra rechazó que las pensiones españolas sean excesivamente altas y durante la entrevista recordó que muchas prestaciones tienen importes modestos y que el dinero que necesita una persona jubilada para vivir cambia considerablemente según la ciudad en la que resida. Por eso, defendió que la solución debe buscarse principalmente en los ingresos y no en reducir las prestaciones.

«Lo que hay que hacer, entiendo, es buscar ingresos. Es que no hay más»

En ese sentido, apuntó al fraude y la elusión fiscal como una de las vías para recuperar recursos públicos, cuya pérdida anual estimó entre 60.000 y 65.000 millones de euros. Una cifra que utilizó para defender que antes de plantear recortes en las pensiones o los salarios deberían reforzarse los ingresos del Estado.

Más edad de jubilación y mayores penalizaciones por retirarse antes

Las advertencias del economista sobre la financiación de las pensiones encajan con otras declaraciones anteriores en las que anticipó posibles cambios en las condiciones de jubilación. Niño Becerra ya había señalado que los futuros gobiernos podrían elevar la edad de retiro, endurecer las penalizaciones de la jubilación anticipada y ampliar los años de cotización utilizados para calcular la pensión.

«Aumentará la edad de jubilación, se penalizarán mucho más las jubilaciones anticipadas», afirmó al analizar las medidas que, en su opinión, podrían aplicarse para contener el gasto. También planteó que el cálculo de la prestación podría extenderse a toda la vida laboral del trabajador, lo que reduciría la pensión de algunas personas dependiendo de cómo hayan evolucionado sus salarios y cotizaciones.

En España, la edad ordinaria de jubilación en 2026 es de 66 años y 10 meses para quienes tengan menos de 38 años y tres meses cotizados. Los trabajadores que alcancen ese periodo pueden retirarse a los 65 años. En 2027 se completará el aumento progresivo de la edad legal de jubilación, que llegará a los 67 años para quienes no acrediten al menos 38 años y seis meses cotizados. Quienes cumplan ese requisito podrán seguir jubilándose a los 65 años.

Para los trabajadores que quieren adelantar su retiro, la jubilación anticipada voluntaria permite dejar de trabajar hasta dos años antes de la edad ordinaria, siempre que cumplan los requisitos establecidos por la Seguridad Social. Sin embargo, esta decisión implica una reducción permanente de la pensión, cuya cuantía depende de los años cotizados y de los meses que se adelante la jubilación.

Actualmente, los coeficientes reductores que se aplican a quienes se jubilan anticipadamente dependen de los meses que se adelante el retiro y de los años cotizados. En determinados casos, adelantar la jubilación dos años puede suponer un recorte de hasta el 21% de la pensión. Para una prestación de 1.500 euros mensuales, esa reducción equivaldría a cobrar 315 euros menos al mes, siempre que resulte aplicable dicho porcentaje.

Precisamente, mientras Niño Becerra prevé que estas penalizaciones podrían aumentar en el futuro, en el Congreso se han impulsado iniciativas para eliminar los recortes a quienes se jubilan anticipadamente después de haber cotizado 40 años. Se trata de una reclamación de trabajadores con largas carreras de cotización que consideran injusto perder parte de su pensión de manera permanente.

Entre quienes ya están jubilados también hay trabajadores que siguen sufriendo las consecuencias de haber adelantado su retiro, aunque algunos reciben una compensación económica. En concreto, 95.499 pensionistas reciben un complemento para compensar parcialmente los recortes aplicados a su pensión, siempre que cumplan los requisitos establecidos. Este complemento mejora la cantidad que cobran cada mes, pero no elimina las penalizaciones que se les aplicaron al jubilarse anticipadamente.

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