Las agresiones contra los inspectores de Trabajo han aumentado un 57% en solo un año. Ese es el motivo por el que la Inspección de Trabajo y Seguridad Social (ITSS) ha decidido reforzar la protección de su plantilla con un servicio de apoyo psicológico especializado. El organismo ha adjudicado un contrato de 37.585 euros para implantar un programa de asistencia emocional destinado a todos sus trabajadores después de constatar un incremento de los episodios de violencia durante el ejercicio de sus funciones.
En total, durante 2024 se registraron 33 casos de violencia externa, una cifra que llevó a la propia Inspección a concluir, en su evaluación de riesgos psicosociales, que este problema constituye un riesgo «no controlado». A partir de ese diagnóstico, el organismo ha optado por implantar nuevas medidas de protección para minimizar el impacto que estas situaciones tienen sobre la salud mental de sus empleados.
La violencia contra los inspectores obliga a reforzar la protección
La memoria técnica que acompaña al contrato identifica el aumento de la conflictividad como el principal motivo de esta decisión. Los inspectores no solo afrontan situaciones de tensión durante las actuaciones en empresas, sino también en tareas administrativas y de atención al público.
El análisis realizado por la propia Inspección concluyó que el nivel de violencia registrado durante el último año hacía necesario adoptar medidas adicionales para proteger a los trabajadores y reducir las consecuencias psicológicas derivadas de agresiones, amenazas o conflictos sufridos durante su jornada laboral.
Así será el servicio de apoyo psicológico
La empresa adjudicataria será Emocional Technologies 22, que desarrollará el denominado Programa de Acompañamiento Emocional del Empleado (PAE). El servicio ofrecerá asistencia psicológica profesional, confidencial y accesible para toda la plantilla.
Entre las prestaciones previstas se incluye atención especializada para tratar problemas relacionados con la ansiedad, alteraciones del estado de ánimo o dificultades de adaptación. Además, los trabajadores dispondrán de apoyo emocional inmediato tras sufrir una agresión o un episodio de violencia, así como seguimiento psicológico posterior cuando hayan vivido situaciones especialmente críticas.
El programa también contempla acciones de formación para mejorar la gestión emocional, prevenir riesgos psicosociales y reforzar la resiliencia de los empleados frente a situaciones de elevada tensión.
Consultas en menos de 24 horas y posibilidad de prórroga
El contrato ha sido adjudicado por 37.585 euros, por debajo del presupuesto máximo previsto de 42.000 euros, y tendrá una duración inicial de doce meses. No obstante, podrá prorrogarse otro año si ambas partes así lo acuerdan.
Durante el proceso de licitación se valoró especialmente que la empresa garantizara citas psicológicas por videoconferencia en un plazo inferior a 24 horas, además de ofrecer un chat de apoyo disponible los sábados. Con este servicio, la Inspección también busca cumplir las obligaciones recogidas en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y en el Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo sobre la eliminación de la violencia y el acoso en el mundo del trabajo.

