Ryanair ha dado un paso importante para instalar en Sevilla su gran centro europeo de reparación de motores después de obtener la autorización ambiental para el proyecto previsto en terrenos del Puerto. La futura instalación supondría una inversión de alrededor de 290 millones de euros y podría generar hasta 950 empleos, 600 de ellos directos, si la aerolínea confirma finalmente la capital andaluza como ubicación.
Con este trámite resuelto, el proyecto tiene despejado uno de los principales requisitos administrativos que necesitaba para seguir avanzando, aunque eso no significa que las obras estén a punto de comenzar. Ryanair todavía debe confirmar que construirá el centro en Sevilla, después de que su consejero delegado, Eddie Wilson, explicara en julio que la compañía tomaría la decisión antes de finalizar el año mientras estudiaba otra ubicación europea.
Ryanair supera uno de los principales trámites, pero aún debe decidir
La autorización concedida por la Junta de Andalucía ha quedado recogida en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía, que publicó el 26 de agosto la resolución relacionada con el proyecto. El expediente corresponde a unas instalaciones destinadas al mantenimiento, reparación, revisión y ensayo de motores aeronáuticos y tiene como promotora a Negocios Raiseber.
Después de analizar las características de la actividad, la Administración considera que su incidencia ambiental resulta compatible durante su funcionamiento ordinario siempre que se respeten las condiciones establecidas. Esto permite que el proyecto pueda continuar su recorrido administrativo y acerca a Ryanair a un escenario en el que podría comenzar a planificar la construcción una vez adopte la decisión definitiva sobre su ubicación.
Durante los últimos meses, la Junta de Andalucía ha tratado de reducir los tiempos administrativos después de incluir la iniciativa en su Unidad Aceleradora de Proyectos, una vía destinada a agilizar la tramitación de inversiones consideradas estratégicas. Sevilla compite por una instalación que Ryanair quiere utilizar para reforzar el mantenimiento de los motores de su flota europea y cuya puesta en funcionamiento está prevista inicialmente para 2029.
A pesar de que los trámites han seguido avanzando en la capital andaluza, Eddie Wilson evitó dar por cerrada la elección cuando habló sobre el proyecto el pasado mes de julio. El consejero delegado de Ryanair DAC explicó que la compañía tomaría una decisión antes de finalizar el año y señaló que estudiaba otra opción en Centroeuropa, por lo que la concesión de la autorización ambiental acerca el proyecto a Sevilla, pero no equivale a una confirmación definitiva de la inversión.
Esta diferencia también resulta importante para quienes lleguen atraídos por los puestos de trabajo anunciados, ya que los 950 empleos forman parte de las previsiones asociadas al futuro funcionamiento del centro. Ryanair no ha abierto por ahora un proceso de contratación para cubrir esas vacantes. Quienes estén buscando trabajo actualmente en Andalucía sí pueden encontrar oportunidades entre las más de mil vacantes que actualmente gestiona el Servicio Andaluz de Empleo, mientras que las futuras contrataciones de Ryanair dependerán primero de que la compañía confirme la inversión.
Un centro de 290 millones que podría generar hasta 950 empleos
Si Sevilla resulta finalmente elegida, Ryanair instalará el complejo en terrenos de la Zona Franca del Puerto, junto a la carretera de la Esclusa, donde desarrollaría una actividad especializada en el mantenimiento integral de motores. Las instalaciones permitirían realizar dentro del mismo recinto buena parte del proceso, desde la recepción y desmontaje hasta la limpieza, inspección, reparación, montaje y pruebas necesarias antes de que los motores vuelvan a entrar en servicio.
El impacto laboral sería uno de los principales efectos de una inversión de estas características, con unas previsiones que sitúan en hasta 950 los puestos de trabajo vinculados al funcionamiento del centro, 600 de ellos empleos directos. A esta actividad se añadiría el empleo generado durante la construcción de unas instalaciones industriales que necesitarán diferentes naves, edificios administrativos, zonas de servicios y espacios preparados específicamente para trabajar con motores aeronáuticos.
Buena parte de los trabajadores que se incorporen al futuro complejo tendrán que responder además a las necesidades de una actividad muy especializada. El mantenimiento de motores turbofan requiere personal cualificado y medios específicos de inspección, reparación y ensayo, una necesidad de perfiles técnicos que también aparece en otros sectores industriales andaluces, donde ya se están impulsando programas de formación especializada para preparar trabajadores destinados a la industria.
Cuando alcance su capacidad prevista, el centro podría realizar alrededor de 200 operaciones de mantenimiento de motores cada año, una carga de trabajo que explica tanto el tamaño de las instalaciones como el volumen de empleo asociado al proyecto. Cada motor tendría que pasar por diferentes fases de revisión y reparación antes de regresar al servicio, con una elevada coordinación entre las áreas técnicas, logísticas y de suministro.
La elección de Sevilla permitiría además ampliar una actividad que la aerolínea ya desarrolla en la ciudad, donde dispone de un hangar de mantenimiento pesado con capacidad para trabajar en cinco aviones al mismo tiempo, además de aulas de formación y un almacén de repuestos. El nuevo complejo daría un paso más al trasladar esa presencia al mantenimiento específico de motores y reforzaría el peso de Sevilla dentro de las operaciones técnicas de la compañía.
Con el procedimiento ambiental ya superado, el proyecto llega a un momento decisivo con buena parte del trabajo administrativo realizado en Sevilla y una inversión de gran tamaño esperando la decisión de la aerolínea. Ryanair tiene ahora que confirmar si los alrededor de 290 millones de euros y los hasta 950 empleos previstos terminan finalmente en la capital andaluza, una decisión que la compañía espera adoptar antes de que termine el año.

