Una auxiliar sanitaria de una residencia de mayores en Azuqueca de Henares (Guadalajara) ha sido despedida de forma inmediata y denunciada tras la difusión en redes sociales de un vídeo que grabó en su turno de trabajo.
No, no se trata del típico vídeo de un baile gracioso para conseguir «likes», en la grabación, la joven se burla de una residente en situación de gran dependencia con comentarios despectivos mientras le da de cenar.
Comentarios vejatorios grabados por la propia empleada
El vídeo, de unos 30 segundos de duración, fue grabado por la propia trabajadora durante un turno nocturno. En las imágenes, difundidas a través de TikTok, se la escucha decir frases como: “Me da miedo esta tía”, “Parece salida de una película de miedo” y “Está más para el otro barrio que para cenar”. La residente aparece en el vídeo en la cama sin ser consciente de que la empleada se estaba burlando de ella.
La joven, había sido contratada recientemente para cubrir una sustitución de verano (contrato de sustitución). La dirección del centro tuvo conocimiento del vídeo la madrugada del domingo y, tras confirmar su autenticidad, activó inmediatamente el protocolo de actuación. La empleada fue apartada del servicio, despedida ese mismo día y denunciada ante la Guardia Civil por presuntas vejaciones.
Indignación entre el personal y la opinión pública
El caso ha provocado una fuerte conmoción tanto dentro del centro como en el sector sociosanitario en general. La UGT Servicios Públicos de Castilla-La Mancha, a través de su responsable, Esther Soto, condenó con dureza la actitud de la trabajadora y calificó lo sucedido como “vergonzoso e injustificable”. Señaló que las auxiliares de residencias, en su mayoría mujeres, no se comportan así, y pidió que se depuren responsabilidades.
Desde la dirección del centro se contactó con la familia de la residente afectada y también se informó a todas las familias con residentes en el centro, asegurando que la auxiliar no volverá a trabajar allí. Asimismo, notificaron los hechos al Ayuntamiento de Azuqueca y a la Consejería de Bienestar Social, quienes ofrecieron su respaldo institucional.
No solo fue despedida, también se podría enfrentar a otras medidas legales
Además del despido, la residencia ha presentado una denuncia formal ante la Agencia Española de Protección de Datos por la difusión de la imagen de la anciana, una persona vulnerable cuyos derechos deben protegerse. La grabación no fue publicada desde un perfil personal de la trabajadora, pero su implicación directa es innegable.
Por su parte, la Guardia Civil estudia si los hechos pueden constituir un delito de trato degradante o incluso un delito de odio por edadismo.

