El plus de toxicidad es uno de esos conceptos que muchos trabajadores ven en su nómina o en la de sus compañeros y se preguntan por qué cobran esto. Como muchos otros complementos salariales, todo va a depender del convenio colectivo, el sector y sobre todo del puesto de trabajo.
Por eso conviene aclarar desde el principio que el plus de toxicidad no es automático ni se aplica por el simple hecho de tener el ‘mismo trabajo’ que el compañero que sí lo cobra, pero que en realidad no se realizan las mismas funciones y en las mismas condiciones.
Qué es el plus de toxicidad
El plus de toxicidad es un complemento salarial que compensa al trabajador cuando desarrolla su actividad expuesto de forma habitual a sustancias o agentes nocivos para la salud, siempre que ese riesgo no pueda eliminarse completamente mediante medidas de prevención.
Desde el punto de vista legal, no hay dudas sobre su naturaleza. El plus de toxicidad es salarial, no extrasalarial, por lo que cotiza a la Seguridad Social y tributa en el IRPF, salvo que el convenio establezca otra cosa.
Este complemento no sustituye la obligación de la empresa de proteger la salud del trabajador. La prevención siempre tiene prioridad. El plus solo actúa como compensación económica cuando, aun aplicando medidas de seguridad, la exposición persiste.
En qué trabajos se suele cobrar el plus de toxicidad
No existe una lista cerrada de profesiones, pero en la práctica hay sectores donde este complemento aparece con más frecuencia.
Es habitual encontrar el plus de toxicidad en trabajos relacionados con la limpieza profesional, especialmente cuando se manipulan de forma continuada productos químicos agresivos.
Donde prácticamente aparece si o si es en las actividades de la industria química, la metalurgia, el sector metal, laboratorios, plantas industriales, gestión de residuos o trabajos con agentes biológicos.
Lo determinante no es solo el sector, sino la exposición real y habitual. Un contacto puntual u ocasional con una sustancia nociva no suele ser suficiente para generar el derecho al complemento.
Diferencias entre toxicidad, peligrosidad y penosidad
Aunque muchas veces se mencionan juntos, no son lo mismo, aunque muchos convenios opten por agruparlos.
- El plus de toxicidad compensa la exposición a sustancias químicas, biológicas o agentes que pueden dañar la salud, en muchos casos con efectos acumulativos.
- El plus de peligrosidad se centra en el riesgo de sufrir un accidente grave o un daño inmediato, como caídas desde altura, explosiones, electrocución o agresiones.
- El plus de penosidad se refiere a condiciones de trabajo especialmente duras o incómodas, como temperaturas extremas, ruido constante, suciedad, malos olores o esfuerzo físico continuado.
En la práctica, muchos convenios lo que hacen es unir los tres conceptos en un solo complemento, denominado normalmente “plus de toxicidad, penosidad y peligrosidad”, fijando una cuantía única y evitando acumulaciones.
Cuánto se cobra por el plus de toxicidad
No existe una cantidad fija establecida por ley. El importe depende del convenio colectivo aplicable.
En muchos convenios, el plus de toxicidad se calcula como un porcentaje del salario base, siendo habitual que se sitúe en torno al 20 %, aunque puede variar según el sector. En otros casos se fija una cuantía diaria o mensual concreta.
Por eso es tan importante saber cuál es el convenio colectivo aplicable en tu empresa, ya que en él no solo se regulan los pluses, sino también otros derechos como vacaciones, días de asuntos propios u otros complementos salariales.
Cuándo se cobra el plus de toxicidad
El plus de toxicidad solo se cobra por el tiempo efectivamente trabajado en condiciones tóxicas. No es un complemento consolidado ni permanente.
Esto implica que, por norma general, no se percibe durante vacaciones, bajas médicas o permisos, salvo que el convenio diga expresamente lo contrario. Si el trabajador cambia de puesto y deja de estar expuesto, el plus deja de devengarse.
La jurisprudencia considera que este tipo de complementos tienen naturaleza funcional, lo que significa que solo se devengan cuando existe exposición real y efectiva a los agentes que justifican su pago.
Cómo reclamar o solicitar el plus de toxicidad
Lo primero es revisar el convenio colectivo aplicable y dirigirte precisamente a su apartado de complementos. En él debería aparecer este plus de toxicidad, indicando cuanto se cobra y sobre todo que puestos y funciones son las que dan derecho a este plus.
Si tu puesto por las funciones que realizas, es evidente que deberías cobrarlo, lo primero que debes hacer es solicitar por escrito a la empresa, indicando el artículo del convento que reconoce que tienes derecho a este plus por las tareas que realizas. Además, no solo puedes reclamar que te lo paguen de ahora en adelante, también puedes solicitar que te paguen los atrasos, concretamente los últimos doce meses.

