Las vacaciones son un derecho reconocido en el artículo 38 del Estatuto de los Trabajadores, el cual establece que como mínimo un trabajador tiene derecho al disfrute de 30 días naturales al año. El objetivo de los días de vacaciones no es otro que desconectar del trabajo, pero y si la empresa nos ofrece renunciar a ellas a cambio de pagarlas, ¿sería posible?
El abogado laboralista Juanma Lorente en su último vídeo compartido ha dejado claro que renunciar a las vacaciones a cambio de dinero es ilegal, incluso si lo propone la empresa y el trabajador acepta.
Vacaciones no disfrutadas camufladas como un plus en la nómina
Tal y como explica Lorente, algunas empresas recurren a una práctica común, pero fraudulenta, ofrecer al trabajador disfrutar solo de 15 días de vacaciones y pagarle los otros 15 días que no va a disfrutar como un «plus» en la nómina. Es decir, en lugar de permitir el descanso legal de 30 días anuales, convierte parte de ese derecho en una retribución económica.
Este tipo de estrategias, aunque puedan parecer beneficiosas para quienes prefieren el dinero al descanso, violan la normativa laboral española.
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El derecho a 30 días de descanso es irrenunciable
Lorente recuerda que todo trabajador tiene derecho a 30 días naturales de vacaciones al año, y ese derecho no puede ser sustituido por una compensación económica, salvo en caso de extinción del contrato y siempre que no se hayan disfrutado los días pendientes. Es lo que se conoce como vacaciones retribuidas y no disfrutadas.
¿Qué hacer si la empresa insiste?
Si una empresa ofrece renunciar a las vacaciones a cambio de dinero o bien la impone sin el consentimiento del trabajador, el abogado recomienda actuar firmemente y rechazar la propuesta, incluso si el trabajador prefiere cobrar el dinero. Es importante recordar que es un derecho irrenunciable y, por tanto, no se puede.
Igualmente, si en lugar de ofrecer, la empresa busca imponer esta renuncia, el trabajador puede y debe denunciarlo ante la Inspección de Trabajo.

