Iván tiene 23 años y hasta hace poco trabajaba en una empresa en la que llevaba desde los 17. Seis años de experiencia que, según explica en un vídeo publicado en redes sociales, terminaron en despido después de defender a sus compañeros.
“Me han despedido de la empresa en la cual llevaba seis años trabajando”, cuenta en su testimonio. El joven asegura que su despido estuvo directamente relacionado con su actitud dentro de la empresa. Defendió a otros trabajadores, mantuvo sus valores y pidió respeto hacia su persona, algo que, según relata, acabó teniendo consecuencias.
Un vídeo aplaudido por muchos por la personalidad mostrada por este joven trabajador que desde muy joven demuestra que no está dispuesto a que el mercado laboral le quite derechos laborales. Pero a su vez deja de manifiesto una cosa muy clara y es que muchos trabajadores no se atreven a levantar la voz debido a su situación personal.
Iván reconoce que su situación personal le permite afrontar el despido con cierta tranquilidad. Sin embargo, deja claro que su preocupación no es solo su caso. En su mensaje pone el foco en otros trabajadores que no tienen esa misma capacidad para reaccionar.
El despido también le ha hecho replantearse su futuro. Cuenta que dejó de estudiar hace unos años, pero que vivir de cerca este tipo de situaciones le ha devuelto las ganas de formarse. Su objetivo es tener más opciones el día de mañana y poder elegir mejor cuando lleguen más responsabilidades.
Actualmente, ya trabaja en otro sitio, pero decidió compartir su historia para que no quede en algo personal. Su mensaje final va dirigido a quienes puedan estar pasando por una situación similar. Defenderse, hacerse respetar y, si es posible, cambiar de ambiente laboral.
@ivbermejo Valéis mucho, haceros respetar❤️ #work #it #itjobs #malditainformatica ♬ my eyes – ⚡aveepro⚡
Trabajadores que prefieren aguantar por su situación personal
Dejando a un lado su despido, el joven habla de los compañeros con problemas económicos o familiares que, según denuncia, acaban siendo utilizados por las empresas hasta el límite. Personas que necesita el empleo y que, en muchos casos, no pueden permitirse alzar la voz por miedo a represalias como las que le ha pasado a él, el despido. “Buenos empleados de los que se aprovechan hasta exprimirlos al máximo, para después mandarlos a la calle”, explica.
Aunque no le falta razón a este joven, en España existe lo que se conoce como garantía de indemnidad, la cual protege al trabajador frente a represalias empresariales, precisamente por eso mismo, defender sus derechos laborales. ¿El problema? Que todo termina en los tribunales y aunque si se tienen las pruebas oportunas, todo puede terminar en un despido nulo, como el despido de una trabajadora que fue amenazada por su jefa previamente si reclamaba derechos laborales.

