Un inspector jefe de la Policía Nacional destinado en Murcia llevaba años cobrando menos que compañeros de Madrid o Barcelona pese a ocupar exactamente el mismo puesto. Ahora, la Justicia ha obligado al Estado a corregir esa diferencia salarial.
El Tribunal Superior de Justicia de Murcia ha reconocido el derecho del agente a percibir el mismo complemento específico singular que reciben otros inspectores jefes con idénticas funciones en otras jefaturas superiores. La Sala considera que la Administración no logró justificar por qué pagaba menos en Murcia.
La sentencia afecta a un inspector jefe destinado desde 2015 como responsable de un grupo operativo de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Murcia. Durante años, su complemento salarial fue inferior al asignado a puestos equivalentes en ciudades como Madrid o Barcelona.
Hasta 1.700 euros menos al año por el mismo puesto
Según recoge la resolución (STSJ MU 593/2026), el policía percibía un complemento específico singular notablemente inferior al de otros inspectores jefes con el mismo cargo.
En algunos periodos, la diferencia salarial respecto a Madrid superaba los 1.500 euros anuales e incluso llegó a rozar los 1.700 euros.
El inspector reclamó ante la Dirección General de la Policía que se le reconociera el derecho a cobrar las mismas retribuciones que el puesto equivalente mejor pagado dentro del catálogo de la Policía Nacional.
Sin embargo, la Administración nunca respondió expresamente a su solicitud. El silencio administrativo acabó llevando el caso a los tribunales.
La Justicia ve vulnerado el principio de igualdad
La Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJ murciano considera clave que Interior no pudiera acreditar diferencias reales entre el puesto desempeñado en Murcia y los existentes en Madrid o Barcelona.
Los magistrados destacan que existía una “clara identidad” entre los puestos comparados y recuerdan que todos compartían las mismas funciones, responsabilidades y requisitos.
Por ello, concluyen que no tenía sentido mantener diferencias salariales entre trabajadores que realizaban el mismo trabajo.
La sentencia es especialmente contundente al señalar que “si no hay diferencias acreditadas y probadas, no tiene sentido establecer tampoco diferencias retributivas”.
Interior alegó diferencias territoriales, pero sin pruebas
La Abogacía del Estado defendió que las diferencias salariales podían justificarse por factores territoriales, demográficos o de conflictividad social. Pero el tribunal rechaza esos argumentos porque considera que nunca se concretaron ni se aportaron pruebas suficientes.
La propia sentencia recuerda además que Murcia es la séptima ciudad más poblada de España, cuestionando así que se pagara menos a un inspector jefe destinado en la región.
Para los magistrados, la Administración se limitó a realizar afirmaciones genéricas sin demostrar qué circunstancias hacían diferente el puesto desempeñado en Murcia.
El Estado deberá pagar las diferencias salariales
La resolución estima íntegramente el recurso del inspector jefe y reconoce su derecho a percibir las mismas retribuciones complementarias que otros puestos equivalentes mejor remunerados.
Eso implica que el Estado deberá abonar las cantidades correspondientes a los periodos no prescritos desde 2015, además de mantener esa equiparación salarial mientras continúe ocupando el mismo puesto.
La sentencia no es firme y todavía puede ser recurrida ante el Tribunal Supremo.

