España se prepara para afrontar uno de los mayores desafíos económicos de las próximas décadas. La jubilación masiva de la generación del ‘baby boom’, la más numerosa de la historia del país, provocará un aumento histórico del gasto en pensiones y ya ha reabierto el debate sobre si será necesario atrasas más la jubilación para sostener el sistema.
Las previsiones del Ministerio de Inclusión y Seguridad Social apuntan a que el gasto en pensiones alcanzará su máximo en 2049. Ese año, las prestaciones absorberán el 15,3% de toda la riqueza que genere la economía española. Para entenderlo mejor, de cada 100 euros que mueva la economía, más de 15 se destinarán al pago de pensiones.
El dato coincide con la retirada del grueso de trabajadores nacidos entre finales de los años 50 y mediados de los 70, la generación conocida como ‘baby boomers’.
Ya se plantea trabajar hasta los 73 años
En los últimos años, el Gobierno ha buscado fórmulas para sostener el sistema de las pensiones, con la inclusión del conocido MEI (Mecanismo de Equidad Intergeneracional), una cotización adicional que cada año sube. En 2026 se elevó hasta el 0,9%, aunque solo el 0,15% lo aporta el trabajado. Pero cada año seguirá subiendo.
También ha impulsado con nuevos incentivos para que los trabajadores voluntariamente decidan retrasar su jubilación y recientemente ha mejorado la jubilación flexible, para animar a los que ya se han jubilado volver a trabajar. Sin embargo, estas medidas parecen que no serán suficientes y ha provocado que algunos expertos empiecen a plantear medidas muchos más duras para garantizar la sostenibilidad del sistema.
Un estudio elaborado por CEU Cefas propone directamente retrasar la edad de jubilación hasta los 73 años.
En 2026 la edad ordinaria de jubilación en España se sitúa entre los 65 años y los 66 años y 10 meses, dependiendo de cuánto haya cotizado cada trabajador. Aunque a partir de 2027, las edades de jubilación serán los 65 años para quienes hayan cotizado 38 años y 6 meses o más, quienes no lleguen a esa cotización a edad, tendrán que esperar hasta los 67 años.
Los expertos advierten de que el sistema actual fue diseñado para una realidad completamente distinta. Hace décadas, las personas cobraban la pensión durante unos diez años de media. Ahora, con una esperanza de vida cercana a los 84 años, muchos jubilados pasan más de dos décadas percibiendo la prestación. Hay casos excepcionales como el caso de Pere Quintana que lleva más de 40 años cobrando la pensión.
Aunque el mayor problema será que cada vez habrá más pensionistas y menos trabajadores sosteniendo las cotizaciones.
17,7 millones de pensiones en 2050
Las previsiones oficiales reflejan la magnitud del cambio demográfico que se avecina en España.
Actualmente, hay alrededor de 11 millones de pensiones. Sin embargo, el Gobierno calcula que la cifra crecerá hasta los 17,7 millones en 2050.
Al mismo tiempo, la población en edad de trabajar comenzará a reducirse progresivamente a partir de 2036, precisamente cuando se acelere la jubilación de los ‘baby boomers’. Ese desequilibrio entre cotizantes y pensionistas es lo que amenaza con tensionar las cuentas de la Seguridad Social durante las próximas décadas.
Más trabajadores seguirán en activo después de los 65 años
Las propias previsiones del Ejecutivo apuntan a un escenario en el que cada vez más personas permanecerán trabajando después de la edad tradicional de jubilación.
La tasa de ocupación entre mayores de 65 años podría pasar del 11,8% actual al 20,6% entre 2050 y 2070.
Es decir, trabajar más años dejará de ser una excepción para convertirse en una situación cada vez más habitual.
Mientras tanto, el debate sobre las pensiones deja de ser una discusión lejana y empieza a afectar directamente a millones de trabajadores que hoy se preguntan cuánto tiempo tendrán que seguir trabajando para poder jubilarse en el futuro.

