Cuando se habla de que el sistema de pensiones en España no es sostenible, tal vez un poco de culpa la tenga Pere Quintana, el hombre que lleva más tiempo jubilado que trabajado, pues lleva más de 40 años cobrando su pensión de jubilación frente a los 37 años que trabajó como farmacéutico.
Y es él mismo quien lo resume con una frase en su entrevista publicada por La Vanguardia:
“He pasado más años jubilado que trabajando. No soy un buen negocio para el Estado”.
Una reflexión irónica que resume el dilema de un sistema de pensiones que no fue diseñado para jubilaciones tan largas como la de Pere, de ahí a que el Gobierno haya tenido que tomar medidas como el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), el cual volverá a notarse con una nueva subida en las nóminas a partir de enero de 2026.
Tal y como el propio Pere afirma, si hubiera muchos más como él, la Seguridad Social no se sostendría.
Un estilo de vida sencillo… y muy largo
Pere asegura que no hay ningún secreto milagroso detrás de su longevidad. Su receta, dice, es más simple de lo que parece:
“Moderación y humor. Comer poco, preocuparse menos y reírse más, incluso de uno mismo”.
Tampoco olvida el valor de la familia. Tiene cuatro hijos, ocho nietos y cinco bisnietos. “Ellos me dan motivos para seguir. Cada visita, cada conversación, me rejuvenece”, cuenta.
La música, su compañera inseparable
Desde joven, la música ha formado parte de su vida. Tocó el violín, fue amigo de María Canals y asistía al Palau de la Música cada semana.
Uno de sus recuerdos favoritos: prometerse con su esposa durante un concierto de Dvořák. “Cada vez que escucho esa sinfonía, vuelvo a aquel instante”.
El cuidado y el amor, durante más de dos décadas
Cuando su mujer sufrió un ictus en la vejez, Pere la cuidó durante más de 20 años. Lejos de quejarse, lo recuerda como uno de los periodos más importantes de su vida:
“Cuidar a quien amas es una forma de agradecer la vida”.

