La empresa le paga 45.000 euros para no ir a juicio tras ser despedida por parar en su ruta por dolores menstruales

Una conductora en Almería fue despedida tras detenerse para asearse debido a su menstruación y llega a una acuerdo con la empresa para evitar el juicio.

El verano pasado fue noticia el despido denunciado por CGT Almería de una conductora de autobús que se vio obligada a hacer una parada en su ruta por dolores menstruales y hemorragia, al padecer endometriosis.

El caso comenzó cuando la trabajadora, tras denunciar situaciones de discriminación por razón de género dentro de la empresa, fue despedida de manera fulminante. La empresa le había abierto dos expedientes disciplinarios por realizar paradas en el trayecto de Almería, Valencia, paradas que no estaban fijadas en su ruta.

Anuncios

El primer expediente, tal y como ha explicado la propia trabajadora, se debió a que le había entrado sueño y paró 8 minutos para que le diera el aire y tomarse un café, una medida por seguridad de los pasajeros y la suya propia.

El segundo expediente fue por su parada de 16 minutos debido a que tiene endometriosis y sufrió un sangrado mientras conducía, por lo que tuvo que parar para asearse.

A pesar de las explicaciones ofrecidas por la trabajadora a la empresa, en el mes de agosto le entregó la carta de despido disciplinario, cuando en ese momento además se encontraba de baja por ansiedad, dado que la situación que estaba viviendo en la empresa le causó bastante estrés.

Acuerdo para evitar el juicio

Un año después del despido, estaba fijada la fecha para el juicio en contra de su despido, para que este fuese declarado nulo, pero finalmente no se ha celebrado.

La trabajadora y la empresa han llegado a un acuerdo en la que se le reconoce el despido improcedente, en otras palabras, que la empresa reconoce que no tenía razones justificadas para echarla. Así, para no llegar a juicio le ha ofrecido una indemnización de 45.000 euros, que han sido aceptados.

No obstante, la trabajadora ha indicado que le hubiera preferido la nulidad y volver a su puesto de trabajo, pero finalmente decide aceptar la oferta de la empresa.

¿Era un despido nulo?

Partiendo de la base que la propia empresa reconocía que el despido era improcedente y que no lo iba a poder justificar y teniendo en cuenta lo explicado el año pasado por la Confederación General del Trabajo, su despido tenía muchas papeletas para que hubiera sido declarado nulo y por consiguiente recuperar su puesto de trabajo, además de recibir los salarios de tramitación.

Ante la incertidumbre de si ganaría o no el juicio, habrá valorado tanto si el despido es declarado por un juez improcedente y que la indemnización correspondiente es inferior a la del acuerdo alcanzado.

Relacionado
Últimas Noticias