El empleo privado ha terminado el verano con menos trabajadores en España, mientras las administraciones públicas han seguido ampliando sus plantillas. Entre julio y septiembre de 2026, el sector privado perdió 16.300 trabajadores frente a los 89.900 que ganó el sector público, una diferencia que ha llevado a las pequeñas y medianas empresas a alertar de las dificultades que encuentran para contratar personal ante el aumento de los costes laborales y empresariales.
La Encuesta de Población Activa (EPA) publicada por el Instituto Nacional de Estadística recoge un aumento de 73.600 ocupados durante el tercer trimestre, el menor crecimiento para este periodo desde 2019, sin contar el año de la pandemia. A esta desaceleración se suma el incremento del desempleo, con 95.900 parados más y una tasa de paro que vuelve a superar el 10%, en un mercado laboral que sigue creando empleo en términos anuales, pero a un ritmo más lento.
La Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme), presidida por Ángela de Miguel, considera que los datos reflejan las dificultades que atraviesan los negocios de menor tamaño para mantener la contratación. La organización advierte de que el aumento de los gastos que soportan las empresas está reduciendo sus márgenes y limitando la posibilidad de incorporar nuevos trabajadores, especialmente en actividades donde los costes energéticos y laborales tienen un mayor peso.
El empleo público gana casi 90.000 trabajadores mientras el privado pierde 16.300
La diferencia entre ambos sectores explica buena parte de la evolución del empleo durante el verano. Según los datos publicados por Instituto Nacional de Estadística, el sector privado terminó septiembre con 19.115.800 ocupados, después de perder 16.300 respecto al trimestre anterior, mientras las administraciones públicas alcanzaron los 3.736.800 trabajadores tras sumar 89.900 personas en el mismo periodo. El aumento de la ocupación pública permitió compensar la caída del empleo privado y mantener el balance general en positivo.
La creación de empleo, sin embargo, fue inferior a la registrada en el verano de 2025, cuando el número de ocupados aumentó en 118.400 personas. La evolución también muestra una pérdida de ritmo respecto a otros terceros trimestres, en un año en el que el mercado laboral ya había atravesado un comienzo complicado. Durante los primeros tres meses de 2026, España perdió 170.300 ocupados y sumó 231.500 desempleados, antes de recuperar parte del empleo en los meses posteriores.
En comparación con septiembre de 2025, España cuenta con 465.500 trabajadores más, aunque el crecimiento interanual de la ocupación se ha moderado hasta el 2,08%. Esta evolución preocupa a las organizaciones empresariales, que ven en la pérdida de empleo privado durante el verano una señal de las dificultades que atraviesan las empresas para mantener el ritmo de nuevas contrataciones.
Las pymes alertan de que contratar trabajadores es cada vez más caro
El aumento de los costes laborales (como el aumento del SMI) se ha convertido en una de las principales preocupaciones de las pequeñas empresas, que deben asumir no solo el salario bruto de cada trabajador, sino también las cotizaciones empresariales a la Seguridad Social y otros gastos necesarios para mantener su actividad. Para un negocio con pocos empleados, incorporar una persona más supone un desembolso mensual que puede resultar difícil de afrontar cuando la facturación no crece al mismo ritmo.
En su valoración de los datos de empleo publicados por el INE, Cepyme advierte de que esta presión económica está afectando a la rentabilidad de los negocios y a su capacidad para crear puestos de trabajo. La organización señala que los mayores costes empresariales están dificultando la contratación y el mantenimiento de las plantillas, especialmente entre las compañías de menor tamaño, que cuentan con menos margen para afrontar nuevos gastos.
El problema también alcanza a otros gastos habituales de las empresas y según los datos del Banco de España citados por Cepyme, el 63% de las compañías declara que los costes energéticos afectan negativamente a su actividad, una situación que tiene un mayor impacto en sectores como la agricultura, el transporte y la industria. En estas actividades, el gasto en electricidad, combustible y otros suministros puede absorber una parte importante de los ingresos.
Las advertencias de Cepyme se suman a las preocupaciones empresariales por el aumento de los costes y las obligaciones asociadas a la contratación, que también han sido expresadas por la CEOE. La organización presidida por Antonio Garamendi considera que la evolución del empleo privado refleja las dificultades de muchas empresas para seguir ampliando sus plantillas.
Los autónomos sin empleados pierden 43.000 ocupados en tres meses
Una parte de la caída del empleo privado se encuentra en la evolución de los trabajadores por cuenta propia. Cepyme destaca que el número de empresarios sin asalariados y trabajadores independientes disminuyó en 43.000 personas entre julio y septiembre, mientras que la comparación con el mismo periodo del año anterior refleja un descenso del 4,9% en este colectivo.
La Encuestas de Población Activa también recoge una reducción de 15.500 trabajadores por cuenta propia durante el trimestre si se tienen en cuenta todas las categorías de autónomos, incluidos los empresarios que tienen empleados a su cargo. La evolución de estos grupos muestra diferencias entre quienes trabajan solos y aquellos que cuentan con una plantilla, en un periodo en el que la contratación asalariada ha seguido creciendo.
Desde la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), su presidente, Lorenzo Amor, ha denunciado la pérdida de 104.700 trabajadores por cuenta propia en el último año y ha reclamado menos cargas administrativas y menores cotizaciones para facilitar la continuidad de los negocios. La organización considera que los costes que soportan los autónomos están dificultando su actividad, especialmente entre quienes trabajan sin empleados.
Más de 104.000 autónomos perdidos en el último año
Bajan los autónomos empleadores y los que no tienen asalariados
La EPA refleja la dura realidad de los autónomos
No nesecitamos huelgas ni pantomimas electorales
Los autónomos lo que necesitan menos trabas y burocracia,menos impuestos,menos cotizaciones y más protección social
El 29 de noviembre los autónomos deben expresarse en las urnas— Lorenzo Amor (@lorenzoamor_ata) October 27, 2026

