Golpe al mercado laboral en el arranque de 2026. España perdió 170.300 empleos y sumó 231.500 parados en el primer trimestre del año, dejando el peor inicio en mÔs de una década, según la Encuesta de Población Activa (EPA).
El impacto es inmediato para los trabajadores: la tasa de paro vuelve a superar la barrera del 10% y se sitúa en el 10,8%, después de haber bajado de ese nivel a finales de 2025.
El peor arranque de aƱo en mƔs de una dƩcada
El aumento del desempleo es el mÔs alto en un primer trimestre desde 2013, mientras que la destrucción de empleo es la mayor desde 2020, en plena pandemia. Sin contar ese año excepcional, hay que remontarse mÔs de diez años para encontrar cifras similares.
En total, España alcanza los 2,7 millones de parados, mientras el número de ocupados baja hasta los 22,29 millones. Un frenazo claro tras el buen cierre de 2025.
AdemĆ”s, la caĆda del empleo prĆ”cticamente duplica la del aƱo pasado, lo que confirma un deterioro mĆ”s intenso de lo habitual en este inicio de ejercicio.
El fin de la campaƱa navideƱa golpea el empleo
El primer trimestre suele ser negativo por el fin de los contratos de Navidad, pero este aƱo el impacto ha sido especialmente fuerte.
El sector servicios ha concentrado el ajuste con la pĆ©rdida de mĆ”s de 228.000 empleos, sobre todo en comercio y hostelerĆa, donde se destruyen miles de puestos tras la campaƱa navideƱa.
Ni siquiera la cercanĆa de la Semana Santa ha servido para compensar la caĆda, ya que este aƱo cae en abril y no ha influido en los datos del trimestre.
Los jóvenes y las mujeres, los mÔs afectados
El deterioro del empleo vuelve a cebarse con los colectivos mƔs vulnerables.
El paro entre menores de 25 años sube hasta el 24,5%, con 32.500 jóvenes mÔs en paro en solo tres meses.
También empeora la situación de las mujeres, cuya tasa de desempleo alcanza el 12,35%, frente al 9,47% de los hombres.
Casi un millón de parados de larga duración
Otro dato preocupante es el aumento del paro estructural. En EspaƱa ya hay 953.400 personas que llevan mƔs de un aƱo buscando trabajo.
Esto supone el 35% del total de desempleados, lo que evidencia las dificultades para volver al mercado laboral.
MƔs familias con todos sus miembros en paro
El impacto del desempleo se traslada directamente a los hogares.
Las familias con todos sus miembros en paro aumentan en 78.500, hasta un total de 850.700 hogares, el mayor incremento en 14 aƱos.
En paralelo, los hogares con todos sus miembros ocupados disminuyen, reflejando un empeoramiento general de la situación laboral.
Un mal dato, pero con un matiz positivo
Pese al fuerte deterioro del trimestre, el balance anual sigue siendo favorable.
En el último año, se han creado mÔs de 527.000 empleos y el paro se ha reducido en 80.600 personas, lo que muestra que la tendencia de fondo aún es positiva.
AdemÔs, la población activa supera por primera vez los 25 millones de personas, lo que indica que hay mÔs gente trabajando o buscando empleo que nunca.
Aun asĆ, los expertos advierten de un riesgo claro: cada aƱo empeora el arranque del mercado laboral, lo que podrĆa anticipar un cambio de tendencia si se mantiene en los próximos trimestres.

