La inminente reforma de las pensiones que llevarĆ” a cabo el Gobierno en coalición entre PSOE y Unidas PodemosĀ sigue avanzando con el objetivo de poder garantizar el futuro de las pensiones en el paĆs.

Los partidos polĆticos trabajan para determinar los tĆ©rminos justos que se plantearĆ”n para los trabajadores que se jubilen en los próximos aƱos. El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, JosĆ© Luis EscrivĆ”, adelantó hace unos dĆas que el Pacto de Toledo esta a punto de llegar a un acuerdo.
Esta reforma debe afrontar asuntos bastantes complicados, como son la jubilación anticipada, la revalorización de las prestaciones o la ampliación de los años necesarios para poder acceder a una pensión contributiva.
El Gobierno pretende endurecer las jubilaciones anticipadas, ya que según el informe del Banco de España, estos trabajadores al jubilarse antes de la edad legal dejan de aportar a la Seguridad Social y empiezan cobrar su jubilación, de ahà a que el Banco de España estime que los trabajadores reciben mÔs de los que aportan a las arcas públicas.
Endurecer las jubilaciones es algo que el Pacto de Toledo no se plantea, incluso pretende eliminar las penalizaciones que hay en la actualidad para aquellos trabajadores que quieran acceder al retiro antes de tiempo y que cuentan con un elevado nĆŗmero de aƱos cotizados. Esto es algo que vienen reivindicando los sindicatos desde hace aƱos, exigiendo que se eliminen los recortes a las jubilaciones anticipadas que en su mayorĆa suelen ser forzadas, siempre y cuandoĀ se tengan mĆ”s de 40 aƱos cotizados. Esta petición ha sido vista con buenos ojos tanto por el Ministerio de Seguridad Social como desde el Pacto de Toledo.
Tampoco contempla otra medida que el Gobierno ha puesto sobre la mesa, alargar la edad legal de jubilación, aunque sà recomienda que se mejore los incentivos sociales, fiscales y laborales para aquellos trabajadores que pospongan su jubilación. También abogan por fomentar la jubilación activa, para que mÔs trabajadores puedan compatibilizar la pensión y el empleo.
Por último, también se mantendrÔ el derecho de los trabajadores funcionares de las clases pasivas de poder jubilarse a los 60 años, siempre y cuando tengan cotizados al menos 30 años.

