El Gobierno tiene que presentar a Bruselas su propuesta para la reforma de las pensiones, ya que es una condiciones que le ha exigido la Unión Europea a cambio de los 14.000 millones del fondo europeo Next generation EU.

Una reforma que busca reducir el déficit que arrastra la administración desde hace años y que por parte del Banco de España achacan a las jubilaciones anticipadas, ya que consideran que estos pensionistas cobran más de los que han aportado a la Seguridad Social.
Ante esta situación, desde el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y migraciones está estudiando posibles medidas, como la de alargar hasta los 35 años el cálculo de las pensiones, algo que reduciría un 5% las pensiones de los futuros jubilados.
Otro punto «caliente» son las jubilaciones anticipadas y es ahí donde el ministro José Luis Escrivá ve el principal problema del déficit de la Seguridad Social, por lo que su intención es limitar estas jubilaciones, haciendo hincapié en las forzosas.
La intención del Gobierno según han adelantado los diarios El Mundo y Expansión sería prohibir que las empresas establezcan en los convenios cláusulas que obliguen al trabajador a jubilarse una vez que haya cumplido la edad legal para hacerlo.
En las recomendaciones del Pacto de Toledo, se han propuesto varias medidas dentro del diálogo social para que se acerque la edad efectiva de jubilación a la edad legal.
El Ejecutivo defiende la reforma no solo como una búsqueda para sanear las cuentas de la Seguridad Social, si no más bien una reforma para garantizar el poder adquisitivo de las pensiones y lograr el equilibrio financiero.
El Gobierno quiere que cada trabajador tenga un plan de pensiones de empresa

