El Gobierno pone bajo la lupa las bajas laborales: vigilará a los trabajadores que acumulen varias en un año

El nuevo Observatorio Estatal de la Incapacidad Temporal analizará la evolución de las bajas mientras la AIReF propone intensificar los controles cuando un trabajador acumule varios procesos durante el mismo año.

El Gobierno quiere reforzar el control sobre las bajas laborales en España y tendrá en el punto de mira a los trabajadores que encadenan varios procesos de incapacidad temporal a lo largo del año. El movimiento llega después de que el número de bajas y el gasto asociado hayan crecido con fuerza en los últimos años, una evolución que ha llevado a la Seguridad Social a buscar nuevas formas de seguimiento.

Por ello pondrá en marca el nuevo Observatorio Estatal de la Incapacidad Temporal, para analizar la evolución de las bajas, detectar dónde se están producción los principales problemas y mejorar la coordinación entre los organismos implicados. Al mismo tiempo, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha puesto sobre la mesa un informe sobre la incapacidad temporal en España que muestra un aumento importante de la reiteración de estos procesos. Según dicho informe la proporción de beneficiarios que tuvo más de una baja durante el año pasó del 23% en 2017 al 31,8% en 2024. Es decir, casi uno de cada tres beneficiarios registró más de un proceso de incapacidad temporal durante ese último ejercicio. A partir de este diagnóstico, recomienda al Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) diseñar protocolos de control más intensivo para aquellos trabajadores que inicien un segundo proceso de IT o sucesivos dentro de un mismo año natural.

Las bajas laborales repetidas entran en el foco

Anuncios

Hasta ahora, la duración de la baja ha tenido un peso importante a la hora de realizar el seguimiento de una incapacidad temporal. La AIReF quiere que también se tenga en cuenta cuántas bajas acumula un trabajador a lo largo del año. Su propuesta pasa por detectar antes los casos reiterados y aplicar sobre ellos controles más intensivos.

Además de recomendar diseñar protocolos específicos para los trabajadores que empiecen una segunda incapacidad temporal o las siguientes durante un mismo año. También plantea avanzar hacia sistemas de alertas tempranas que permitan identificar determinados patrones sin esperar necesariamente a que una baja se prolongue durante meses.

Para ello, la AIReF propone aprovechar mejor la información disponible y utilizar herramientas digitales, algoritmos y sistemas automatizados. El objetivo sería dirigir los recursos de control hacia determinados procesos y facilitar una intervención más temprana cuando los datos indiquen que puede ser necesaria.

El Gobierno ya ha creado un Observatorio para seguir las bajas

Desde el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones se ha puesto en marcha el Observatorio Estatal de la Incapacidad Temporal, que se encargará de analizar de manera sistemática la evolución de las bajas laborales y estudiar qué está ocurriendo detrás de su crecimiento.

En este órgano participan Seguridad Social y Sanidad junto a los agentes sociales, con la intención de incorporar también a las comunidades autónomas. La coordinación es especialmente importante porque en la gestión de una baja intervienen diferentes actores, desde los servicios públicos de salud hasta el INSS y las mutuas.

Tener dos bajas en un año no significa que exista fraude

Aunque las bajas médicas están en el punto de mira y la polémica generada en ella sobre si hay fraude o no, es importante recordar que la baja la conceden los médicos, no obstante eso no evita que haya posibles fraudes sobre todo cuando una baja se alarga más de lo necesario.

Igualmente, un trabajador puede sufrir dos enfermedades diferentes, tener una recaída o padecer un accidente después de haberse recuperado de una baja anterior. Acumular varias incapacidades temporales no significa por sí mismo que exista una irregularidad.

Lo que se busca es disponer de más información para decidir qué casos necesitan un seguimiento más cercano. Una baja médica continúa dependiendo de la situación de salud del trabajador y debe estar justificada médicamente. La reiteración podría convertirse en un elemento que ayude a priorizar los controles, pero una segunda baja no supone automáticamente un alta médica, una sanción o la retirada de la prestación.

Por qué las bajas laborales preocupan ahora a la Seguridad Social

Los procesos de incapacidad temporal por contingencias comunes han aumentado considerablemente. Según los datos analizados por la AIReF, España pasó de 4,7 millones de episodios en 2017 a 8,6 millones en 2024.

El impacto también se nota en las cuentas públicas. El gasto en prestaciones de incapacidad temporal alcanzó los 16.500 millones de euros en 2024. La AIReF señala además que los episodios están muy concentrados entre una parte de los beneficiarios: el 25% de las personas acumuló el 55% de las bajas registradas ese año.

Cada vez hay más trabajadores que acumulan varias bajas a lo largo del año. En 2017, el 23% de los beneficiarios inició más de un proceso de incapacidad temporal, mientras que en 2024 el porcentaje alcanzó el 31,8%. Este aumento ha llevado a la AIReF a poner el foco en las bajas reiteradas y a plantear controles más intensos cuando se produzca un segundo proceso o los siguientes dentro del mismo año.

Casos de trabajadores que han sido despedidos estando de baja

Estar de baja médica no impide hacer vida normal ni significa que el trabajador tenga que permanecer en casa, aunque existen límites sobre las actividades que puede realizar mientras permanece en situación de incapacidad temporal y determinados comportamientos pueden acabar teniendo consecuencias laborales. Así ocurrió con una trabajadora que participaba en obras de teatro, rodajes y castings mientras estaba de baja por ansiedad. Aunque no cobraba por actuar y parte de estas actividades estaban relacionadas con su formación, el TSJ del País Vasco confirmó su despido disciplinario al valorar la frecuencia, intensidad y características de la actividad que desarrollaba durante su incapacidad temporal.

Una situación parecida terminó con el despido de un trabajador que atendía un bar mientras permanecía de baja por ansiedad y depresión. Un detective privado acreditó que servía mesas, atendía a clientes, cobraba y ayudaba en la cocina. El TSJ de Cataluña confirmó el despido y consideró relevante que las actividades realizadas mostraban capacidad para trabajar, independientemente de que recibiera o no dinero por ayudar en el establecimiento.

Relacionado
Últimas Noticias