El sueldo suele ser uno de los principales temas de conflicto entre empresa y trabajador y sobre todo entre compañeros de trabajo, él ¿por qué tú cobras más que yo? Está a la orden del día.
Mirar cuánto cobran los compañeros pueden salir caro, pero muy caro, al menos si no se tiene autorización para ello.
Es lo que le ha ocurrido a una trabajadora que descubrió que sus compañeras les habían subido el salario y, por tanto, ganaban más que ella y utilizó esa información para pedir una subida salarial. El resultado fue que terminó despedida y la Justicia lo ha avalado.
¿El problema? Que no tenía autorización para consultar esos datos.
Accedió a datos salariales de toda la plantilla
La empleada, con contrato indefinido desde 2017, entró en marzo de 2023 a varios archivos internos de la empresa desde su ordenador de trabajo.
En esos documentos figuraban datos sensibles como los salarios, incentivos y subidas de sueldo de otros trabajadores. Esta información no formaba parte de sus funciones ni estaba en su área de trabajo.
Para acceder a esos archivos tuvo que entrar en carpetas de otro departamento. Es decir, no fue un acceso accidental, sino buscado de forma consciente.
Comparó su sueldo y pidió un aumento
Tras revisar las nóminas, la trabajadora solicitó una reunión con su responsable. En ese encuentro utilizó los datos de dos compañeras concretas para justificar que debía cobrar más.
Este detalle ha sido clave en el caso. No solo accedió a información confidencial, sino que la utilizó directamente en su beneficio para negociar su salario.
El resultado no fue un aumento del salario, sino una carta de despido disciplinario por transgresión de la buena fe contractual.
La Justicia lo considera una falta muy grave
Tanto el Tribunal de Instancia de lo Social como luego el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña en su sentencia 1467/2026 (STSJ CAT 1720/2026) rechazaron los argumentos de la trabajadora.
La empleada defendía que el uso indebido del ordenador de la empresa y la utilización de medios informáticos para fines personal no, no debía considerarse una falta muy grave sino como una falta grave menor. Además, señalo que los documentos no tenían contraseña y eran accesible desde el sistema, es decir, cualquiera podía acceder a ellos.
Sin embargo, el tribunal destaca lo siguiente para rechazar su defensa:
- El acceso fue intencionado y fuera de sus funciones
- Los datos eran especialmente sensibles, como los salarios
- Se utilizaron para obtener un beneficio personal
Aunque los archivos no estuvieran protegidos con contraseña eso no significa que fueran de libre acceso, porque estaban en el entorno de otro departamento y eran confidenciales. Solo podían ser consultados por quienes los necesitaban para su trabajo.
De hecho, la propia legislación limita el acceso a la información salarial dentro de las empresas para evitar la identificación individual de sueldos.
Por tanto, su conducta fue una transgresión de la buena fe contractual y por tanto motivo de despido disciplinario.

