Capgemini ha cerrado definitivamente el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) abierto en España y el ajuste afectarÔ finalmente a 710 trabajadores, una cifra inferior a la prevista cuando comenzó el proceso y que pone fin a varias semanas de negociación entre la empresa y la representación de la plantilla.
La cifra supone una reducción respecto a las 748 salidas planteadas inicialmente. Pero el dato que cambia el relato del proceso no estÔ únicamente en el número final.
El acuerdo firmado establece que el 85% de las salidas se producirÔn mediante adhesión voluntaria, uno de los principales objetivos que marcaron las conversaciones desde el inicio. Con ello, uno de los expedientes laborales mÔs relevantes del año dentro del sector tecnológico español entra ahora en su fase de ejecución.
Del bloqueo y la amenaza de huelga al acuerdo final
El cierre del expediente llega despuĆ©s de semanas de tensión creciente dentro de la compaƱĆa. Durante la negociación, el conflicto escaló hasta el punto de que parte de la plantilla convocó jornadas de huelga al considerar que las conversaciones estaban bloqueadas y que las condiciones iniciales del ajuste eran insuficientes.
En ese momento, el debate dejó de centrarse Ćŗnicamente en el volumen del recorte y pasó a enfocarse en cómo se producirĆan las salidas y quĆ© protección tendrĆan los trabajadores afectados.
La parte sindical defendió tres lĆneas de negociación: aumentar la voluntariedad, proteger especialmente a quienes acumulaban mĆ”s antigüedad y reforzar las garantĆas para los trabajadores de mayor edad.
Las movilizaciones convocadas durante las semanas mĆ”s tensas del proceso evidenciaron hasta quĆ© punto el conflicto habĆa entrado en una fase de bloqueo, con posiciones alejadas entre empresa y trabajadores y un escenario que hacĆa difĆcil prever un acuerdo en el corto plazo, tal y como ocurrió durante los dĆas en los que la plantilla llamó a la huelga por el bloqueo de las negociaciones.
Con el acuerdo ya firmado, el desenlace termina siendo distinto al escenario que se dibujaba entonces: menos salidas de las previstas inicialmente y un mayor peso de la voluntariedad dentro del ajuste.
QuƩ cambia con el acuerdo firmado
La negociación terminó reduciendo el alcance del expediente y modificando las condiciones de salida.
El acuerdo incorpora indemnizaciones de 38 dĆas por aƱo trabajado con un mĆ”ximo de 20 mensualidades, ademĆ”s de primas adicionales vinculadas a determinadas situaciones personales y familiares.
TambiĆ©n contempla medidas adicionales de protección social, ampliaciones en determinadas coberturas y mecanismos especĆficos para colectivos considerados especialmente sensibles dentro del proceso.
En términos globales, el expediente afectarÔ al 6,45% de la plantilla de Capgemini en España. La empresa ha destacado que el acuerdo contó con el respaldo del conjunto de la mesa negociadora.
Capgemini señala al cambio tecnológico y al impacto de la IA
Capgemini sostiene que este ajuste no responde a una crisis financiera ni a una caĆda del negocio. La compaƱĆa defiende que el ERE forma parte de una reorganización interna orientada a adaptar capacidades y estructura a la evolución tecnológica y a nuevas necesidades del mercado.
DetrÔs del argumento empresarial aparece un elemento que estÔ siendo la parte común en muchas empresas que optar por reorganizar sus empresas, la inteligencia artificial.
Según la empresa, el objetivo es reforzar competitividad, capacidad de innovación y eficiencia operativa en un entorno cada vez mÔs automatizado.
Desde el lado sindical, sin embargo, se ha cuestionado que mientras se reducen puestos cualificados en España parte de la actividad continúe desplazÔndose hacia mercados con menores costes laborales.
AsĆ queda el impacto tras el cierre del ERE
El acuerdo tendrÔ efecto en distintos centros de trabajo repartidos por España. En Barcelona, el número definitivo se sitúa en 124 trabajadores afectados, por debajo de las previsiones iniciales.
También se redujo el alcance previsto en otros centros, entre ellos Langreo, donde el ajuste final quedó por debajo de las cifras comunicadas al inicio del proceso.
Con el acuerdo ya firmado, el siguiente paso serÔ completar el calendario de adhesión voluntaria y ejecutar las salidas pactadas.
Capgemini cierra asà un proceso que comenzó como uno de los conflictos laborales mÔs tensos del año dentro del sector tecnológico y que termina con una reducción del ajuste inicial y un peso mayoritario de bajas voluntarias.

