El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha presentado a sindicatos y patronales una propuesta relacionada con las bajas laborales. Las llamadas «altas progresivas«, una fórmula que permitiría a los trabajadores que han estado de baja médica más de seis meses volver de forma gradual durante un mes. Durante ese tiempo trabajarían la mitad de su jornada (media jornada) y recibirían la mitad de su salario, aunque continuarían recibiendo el 50% de la prestación por incapacidad temporal.
Esta reforma buscaría en cierto modo reducir las bajas laborales y es que, según el último informe del Banco de España correspondiente al año 2024, España está entre los tres primeros países europeos con mayor proporción de empleados que solicitan la baja por incapacidad temporal. Solo es superado por Noruega y Eslovenia.
El coste de las bajas temporales para las arcas públicas ha crecido un 78,5% desde 2019, alcanzando más de 15.000 millones de euros (cerca del 1% del PIB). Para las empresas, el impacto también ha sido significativo: de 2.840 millones de euros en 2019 se ha pasado a más de 4.600 millones en 2024.
En este escenario, la reincorporación progresiva puede entenderse como una vía para contener el absentismo prolongado, evitando tanto el colapso del sistema de bajas como la sobrecarga sobre las plantillas.
Así funcionaría la alta progresiva en las bajas laborales
Este nuevo esquema solo se aplicaría tras el alta médica definitiva y en casos de jornada completa o parcial superior al 80%. No se trataría de una baja “a la carta”, sino de un proceso supervisado por médicos y limitado a situaciones concretas, con el fin de garantizar que el trabajador está en condiciones de iniciar su retorno sin riesgo para su salud y que pudiera provocar una recaida.
Baja parcial en casos de pluriempleo o pluriactividad
En España son muchos los trabajadores que trabajan en dos empresas a la vez debido a la parcialidad del mercado laboral. Igualmente, también se da el caso de trabajadores por cuenta ajena que paralelamente llevan su propio negocio como trabajadores autónomos, lo que se conoce como pluriactividad.
En estos casos, la propuesta también contempla que si una dolencia solo impide una de las actividades, el trabajador podría seguir desempeñando la otra, siempre y cuando lo avale un profesional médico.

