La primera toma de contacto para la negociación del nuevo Salario Mínimo Interprofesional (SMI) para 2027 tuvo lugar este jueves 8 de octubre y la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz ha dejado claro que quiere acelerar los plazos para que todo quede listo antes de las elecciones. Por eso ha dado a los expertos hasta finales de octubre o principios de noviembre para presentar sus cálculos.
Díaz quiere que tengan lista su propuesta en apenas un mes, cuando el año pasado y anteriores el proceso se prolongó durante varios meses y la subida se produjo en el mes de febrero. Las prisas coinciden con las elecciones generales del 29 de noviembre, ya que Ministerio de Trabajo quiere disponer de tiempo para negociar la nueva cuantía con sindicatos y empresarios e intentar aprobarla antes de la cita electoral. Díaz, sin embargo, ha defendido que la reunión estaba prevista y que el procedimiento sigue su curso habitual, independientemente de la convocatoria de elecciones.
Yolanda Díaz acorta los plazos para tener lista la subida del salario mínimo
La vicepresidenta segunda trasladó sus instrucciones a la Comisión Asesora para el Análisis del Salario Mínimo Interprofesional durante la primera reunión dedicada a preparar la subida de 2027. Los especialistas deberán estudiar la evolución de los salarios, la inflación y otros datos económicos para recomendar cuánto debería aumentar el salario mínimo.
El plazo fijado por Trabajo termina entre el 31 de octubre y los primeros días de noviembre, coincidiendo con el puente de Todos los Santos. De esta forma, los expertos tendrán alrededor de un mes para realizar unos cálculos que en anteriores ejercicios necesitaron más tiempo. La propia ministra justificó este calendario al recordar que la comisión ya dispone de buena parte del trabajo realizado en años anteriores.
La diferencia con la última subida es considerable, ya que para actualizar el SMI de 2026, los expertos comenzaron sus trabajos a finales de septiembre de 2025, las negociaciones con sindicatos y empresarios llegaron en diciembre y el Consejo de Ministros no aprobó el incremento hasta febrero. Ahora, Trabajo quiere concentrar buena parte de ese procedimiento en las semanas previas a las elecciones.
Díaz ha defendido que tanto las empresas como las familias necesitan conocer con antelación el salario mínimo que estará vigente el próximo año. Lo cierto es que para las empresas aplicar el nuevo salario con carácter retroactivo provoca tener que reajustar nóminas, cotizaciones, etc.
Una vez que los expertos entreguen el informe, el Ministerio convocará la mesa de diálogo social para negociar la subida, aunque todavía no hay una fecha cerrada para su aprobación.
El salario mínimo podría acercarse a los 1.280 euros en 2027
Además de acelerar los plazos, Yolanda Díaz ha pedido a los expertos que calculen una subida que evite que los trabajadores pierdan poder adquisitivo. Para ello deberán tener en cuenta el encarecimiento de la vida, especialmente en los hogares con menos ingresos, donde una parte importante del sueldo se destina a pagar alimentos, vivienda, transporte y suministros.
El último avance de la inflación publicado por el Instituto Nacional de Estadística sitúa el IPC interanual de septiembre en el 4,9%, seis décimas por encima del dato de agosto. El encarecimiento de los carburantes ha sido uno de los factores que más han influido en esta subida de precios.
Con la inflación situada en el 4,9%, la presión para revisar el salario mínimo ha aumentado, especialmente porque los precios están subiendo por encima del incremento salarial aprobado este año. Si el Gobierno aplicara ese mismo porcentaje al SMI, los actuales 1.221 euros pasarían a 1.280,83 euros brutos mensuales en 14 pagas, casi 60 euros más por paga y alrededor de 838 euros adicionales al año. Además, CCOO ya ha defendido una subida superior al 5% que llevaría el salario mínimo por encima de los 1.282 euros, una petición que tendrá que trasladarse a la negociación con el Gobierno.
Trabajo quiere aprobar la subida antes de las elecciones del 29 de noviembre
Con el informe de los expertos previsto para principios de noviembre, el Ministerio de Trabajo dispondría de unas semanas para reunir a sindicatos y empresarios y negociar el incremento.
El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha criticado las prisas del Ministerio de Trabajo para preparar la subida del salario mínimo de 2027, después de que el incremento de este año no se aprobara hasta febrero. El dirigente empresarial ha hablado de un «tinte electoral» por la cercanía de las elecciones del 29 de noviembre, mientras que Yolanda Díaz ha defendido que la convocatoria electoral no debe retrasar la actualización del SMI y que los trabajadores necesitan mantener su poder adquisitivo frente a la subida de los precios.
En cualquier caso, el Gobierno no necesita alcanzar un acuerdo con los empresarios para aprobar el nuevo SMI como ya ha ocurrido en anteriores subidas. El artículo 27 del Estatuto de los Trabajadores establece que corresponde al Ejecutivo fijarlo cada año, después de consultar con las organizaciones sindicales y empresariales más representativas.

