Un trabajador puede irse la empresa si así lo desea, solo tiene que solicitar la baja voluntaria, sin tener que dar ninguna otra explicación, caso contrario por ejemplo si es la empresa el que quiere ‘deshacerse’ del trabajador que tendrá que hacer un despido. Si un empleado puede irse de una empresa, nadie está atado a un trabajo, pero una baja voluntaria tiene la desventaja de un despido en que no hay derecho a indemnización (si finiquito) y tampoco el acceso a prestaciones. Normalmente, cuando un trabajador pide la baja voluntaria es porque ha encontrado otro trabajo con mejores condiciones.
Precisamente es lo que le ocurrió al empresario David Canales Cerdá que ha contado como se le ha ido uno de sus trabajadores al que le ofrecieron mejores condiciones que las que él le podía ofrecer como para intentar retenerlo. Aprovechando esta circunstancia ha querido lanzar un mensaje a los funcionarios que se quejan de sus condiciones laborales, con especial mención a médicos y profesores.
Canales ha utilizado lo ocurrido con su empleado para comparar dos formas de afrontar el descontento en el trabajo. Por un lado, la de quien encuentra una oferta mejor y decide marcharse. Por otro, la de aquellos empleados públicos que, según critica, reclaman continuamente mejoras de sueldo, horarios, guardias o ratios sin buscar una alternativa fuera de la Administración.
«Si no os gusta, iros»
Canales admite que la marcha le ha sentado mal precisamente porque valoraba al empleado. «Ayer causó baja voluntaria uno de mis trabajadores en una de las empresas y sinceramente estoy jodido», explica en el vídeo. El empresario no critica la decisión del empleado. Al contrario, utiliza su marcha como ejemplo de lo que, a su juicio, debería hacer cualquier persona que considere que está mal pagada o que sus condiciones de trabajo no son buenas.
“Mucho llorar, pero no buscáis otras alternativas”
Canales centra buena parte de su crítica en médicos y profesores porque entiende que ambos colectivos tienen posibilidades laborales fuera de la Administración. En el caso de los sanitarios menciona hospitales y clínicas privadas e incluso plantea la posibilidad de abrir un negocio propio.
“Un médico, que yo sepa, se puede ir también a muchísimos otros sitios, no solo para la Administración pública”, afirma. Su propuesta pasa por buscar empleo en el sector privado o emprender. “Hay tropecientos hospitales privados y clínicas privadas, móntate una clínica”, señala.
La misma solución plantea para los profesores que considera que si tan mal están las condiciones que tienen en el sector público pueden buscar trabajar fuera de la Administración o montar un centro de idiomas o un centro de formación.
El propio empresario reconoce que su argumento no puede aplicarse de la misma forma a todos los funcionarios. Cita expresamente a policías y guardias civiles, profesiones para las que admite que encontrar una alternativa equivalente fuera del sector público no resulta tan sencillo.
Después vuelve a comparar la situación con la decisión que acaba de tomar su empleado. Para Canales, si una persona considera que sus condiciones son tan malas como denuncia, buscar otro trabajo es una de las opciones que tiene encima de la mesa.
“Oye, si no os gusta, iros. ¿Cómo ha hecho mi trabajador esta semana? Es que no lo entiendo”.
Acto seguido eleva el tono de su crítica hacia quienes protestan por sus condiciones sin plantearse salir al mercado laboral. “Mucho llorar, pero no buscáis otras alternativas”.
El empresario cree que parte de esas quejas se explican porque algunos empleados públicos desconocen las condiciones que existen fuera de la Administración. Por eso invita a quienes están descontentos con su puesto a comprobar qué alternativas encontrarían en el mercado laboral.
“Si buscarais alternativas y mirarais lo que hay fuera, a lo mejor no os quejaríais tanto. Ese es el problema, que no sabéis lo que hay fuera”, afirma al final de su reflexión.
@david_canales_cerda Los funcionarios y su vida alejada de la realidad… #impuestos #empresario #autonomo #emprendedores #empleados ♬ sonido original – David Canales
¿Puede un funcionario renunciar a su plaza?
Más allá de la opinión expresada por Canales, un funcionario de carrera sí puede renunciar voluntariamente a su condición de funcionario. El artículo 64 del Estatuto Básico del Empleado Público regula la renuncia voluntaria a la condición de funcionario.
La renuncia debe realizarse por escrito y tiene que ser aceptada expresamente por la Administración. Además, existen determinadas situaciones en las que no puede aceptarse, como cuando el funcionario está sometido a un expediente disciplinario o se encuentra en algunos procedimientos penales.
Hay otra diferencia importante respecto al trabajador que aparece en el relato de Canales y es que renunciar a la condición de funcionario no impide volver a ingresar en la Administración en el futuro, pero para hacerlo tendrá que superar nuevamente el procedimiento de selección correspondiente.
Por tanto, la posibilidad de marcharse a la que hace referencia el empresario existe, aunque la situación de un funcionario de carrera y la de un trabajador contratado por una empresa privada no son jurídicamente iguales. En el sector privado, la dimisión extingue el contrato de trabajo, mientras que para un funcionario de carrera la renuncia supone perder esa condición.

