A muchos desempleados mayores que son beneficiarios del subsidio para mayores de 52 años les surge la misma duda si reciben una oferta de trabajo con un salario bajo, ¿sale realmente a cuenta dejar el subsidio del SEPE?
Aunque la respuesta parece evidente, sobre todo porque lo que se cobra por el subsidio son solo 480 euros al mes, hay que pensar en el beneficio futuro de cobrar el subsidio.
Cotiza por encima de la base mínima
Si comparábamos los ingresos mensuales de trabajar por el salario mínimo y cobrar el subsidio, evidentemente el trabajo sale más rentable, ya que va a ser muy superior a los 480 euros netos que se reciben por la ayuda del SEPE. En 2025 el SMI es de 1.184 euros en 14 pagas, o 1.381,33 euros brutos si se cobra en 12 mensualidades. Recuerda que el SMI es bruto, el neto siempre va a ser inferior, pero va a depender de algunos factores.
Ahora bien, si miramos de cara al futuro, sobre todo ya superados los 50 años y con la mirada puesta en la jubilación, el subsidio sale ganando.
¿Por qué? Porque mientras un trabajador que trabaja por el SMI cotiza precisamente por 1.381,33 euros, un beneficiario del subsidio está cotizando para su jubilación un 25% más que un trabajador que cobra el salario mínimo. Concretamente en 2025 cotiza por 1.726 euros mensuales. Esta diferencia influye de lleno en los últimos años de carrera laboral, que son los que más pesan cuando llega el momento de calcular la pensión.
Qué supone esto en la pensión de jubilación
Los meses cobrando el subsidio no generan vacíos de cotización. Al revés. Refuerzan la base reguladora justo en la etapa en la que más interesa sumar cotizaciones altas. Por eso, trabajar por el SMI o cerca de él puede acabar perjudicando la pensión frente a seguir con la ayuda.
Los datos que manejan los expertos muestran una diferencia aproximada del 5 % en la pensión futura entre quienes mantienen el subsidio y quienes trabajan con sueldos bajos. En cifras reales, puede suponer unos 112 euros menos al mes al jubilarse o más de 27.000 euros en un periodo de veinte años.
La cuantía de 480 euros se puede mejorar compatibilizándola con otra ayuda
Si lo que preocupa es el día a día y que con los 480 euros no se alcanza para vivir, es importante recordar que el subsidio para mayores de 52 años es compatible con el Ingreso Mínimo Vital, que puede ayudar a que los ingresos mensuales lleguen como mínimo a los 658 euros e incluso casi a 1.200 euros.
Igualmente, también se puede compatibilizar el subsidio con un trabajo, aunque hay que tener en cuenta desde cuando se está cobrando por si se aplica la normativa antigua o la nueva normativa tras la reforma de los subsidios, que permite compatibilizar la prestación con un trabajo a jornada completa y cobrar lo que ahora se llama «complemento de Apoyo al Empleo».

