El Consejo de Ministros ha aprobado la tramitación urgente del nuevo sistema de registro horario, una iniciativa impulsada por el Ministerio de Trabajo para atajar el serio problema de las horas extra no pagadas en España. Se trata del plan B de la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ante el rechazo de su proyecto de reducción de jornada a 37,5 horas semanales.
Con la tramitación urgente, los plazos administrativos se reducen a la mitad, lo que podría permitir que la nueva normativa entre en vigor en unos cinco meses, según las estimaciones más optimistas del Ministerio. El nuevo registro horario, aún pendiente de ser articulado oficialmente (todavía se encuentra en consulta pública) se basará en el acuerdo alcanzado previamente con los sindicatos y contará con varias novedades importantes.
Un registro digital, accesible y en tiempo real
Entre las claves de la propuesta de Real Decreto figura la obligatoriedad de que el sistema de registro sea completamente digita y sobre todo accesible tanto para los sindicatos como para los trabajadores. Pero más importante aún es que la Inspección de Trabajo pueda acceder remotamente a este registro horario. Además, el sistema deberá ser verificable en tiempo real, lo que facilitará el control y reducirá el margen para abusos por parte de las empresas.
El objetivo no es otro detectar y sobre todo evitar las falsificaciones en el registro horario que se dan actualmente, sobre todo cuando este se realiza en papel.
Aunque su objetivo principal es garantizar el cumplimiento por parte de las empresas de las condiciones laborales pactadas y facilitar la conciliación personal y profesional y asegurar la desconexión digital, también servirá para evitar que los propios trabajadores también engañen a la empresa o al menos ser detectados más fácilmente.
Millones de horas extras sin pagar
El Ministerio de Trabajo ha justificado la urgencia de esta medida ante la magnitud del problema. Se calcula que más de dos millones y medio de horas extra no se pagan cada semana en España. Según la Encuesta de Población Activa, 420.300 trabajadores no cobran ninguna de sus horas extra y otros 71.400 solo reciben parte de ellas.
Díaz ha defendido con firmeza esta reforma: «Vamos a defender cada hora trabajada para que sea pagada y registrada. Cada minuto de vida tiene que volver a ser vuestro». También ha denunciado que este tiempo no remunerado implica menos descanso, menos salud y menos tiempo con la familia.
Aprobamos la tramitación urgente del control horario. Las tres derechas tumbaron el proyecto de reducción de jornada y dijimos que no nos iban a frenar.Vamos a defender cada hora trabajada para que sea pagada y registrada. Cada minuto de vida tiene que volver a ser vuestro. Seguimos.
— Yolanda Díaz (@yolandadiaz.bsky.social) 2025-09-30T10:45:37.175Z
El portavoz parlamentario del PSOE, Patxi López, ha calificado de “abuso” la cifra de horas no remuneradas y ha asegurado que es necesario “ordenar esta situación para que no vuelva a suceder”.
Reacciones de los sindicatos y tensiones con la patronal
Los principales sindicatos han respaldado la tramitación urgente. Comisiones Obreras (CC OO) ha solicitado que se mantenga en el texto del Real Decreto lo pactado previamente con el Gobierno, sin necesidad de pasar por el Congreso, en lo referente al control horario y la desconexión digital. Según su secretario general, Unai Sordo, esta reforma facilitará un trabajo más efectivo para la inspección y permitirá avanzar en la reducción del tiempo de trabajo no remunerado.
UGT también ha celebrado la medida. Su secretario general, Pepe Álvarez, ha defendido que quienes cumplen con la ley no tienen nada que temer y que la reforma busca simplemente que se respeten las reglas del juego.
Por el contrario, la patronal ha mostrado una postura muy crítica. El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, acusó a Yolanda Díaz de actuar de forma unilateral y de endurecer el control horario por despecho tras el fracaso parlamentario de la reducción de jornada. Díaz respondió condenando lo que calificó como comentarios “machistas” y subrayó que no aceptará lecciones por parte de quienes, como Garamendi, “cobran 25 veces el salario mínimo”.

